• La Secretaría de Educación Pública adelantó el cierre del ciclo escolar al 5 de junio por calor y logística de la Copa Mundial de la FIFA 2026; la organización Mexicanos Primero advierte que la medida elimina casi un mes de clases en un sistema educativo que ya arrastra rezagos.
Ernesto Madrid
La decisión anunciada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) de adelantar el cierre del ciclo escolar 2025–2026 al 5 de junio encendió señales de alerta en el sector educativo. La medida, acordada con autoridades estatales en el marco del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU), recorta casi seis semanas de clases respecto a la fecha originalmente prevista del 15 de julio.
El argumento oficial apunta a las olas de calor que han afectado a diversas regiones del país. Sin embargo, el calendario también coincide con el contexto logístico y mediático que rodea la organización de la Copa Mundial de la FIFA 2026, evento que tendrá a México como una de sus sedes. La combinación de factores ha abierto un debate incómodo: si la educación es prioridad nacional, ¿por qué reducir el tiempo efectivo de aprendizaje?
La organización civil Mexicanos Primero calificó la decisión como una señal de alerta para el país y advirtió que el recorte del calendario escolar podría profundizar las brechas educativas existentes. En un posicionamiento público difundido este 7 de mayo, la organización subrayó que “cada día de aprendizaje cuenta”, especialmente en un sistema educativo que arrastra rezagos acumulados desde la pandemia y enfrenta desigualdades estructurales.
El organismo recordó que el ciclo escolar 2025–2026 ya ha estado marcado por múltiples interrupciones, entre ellas paros magisteriales, problemas de seguridad y suspensiones por condiciones climáticas.
En entidades como Sinaloa, Guerrero, Michoacán, Jalisco, Chiapas y Zacatecas, diversas comunidades han enfrentado cierres parciales o recurrentes de escuelas. A ello se suman las afectaciones por temperaturas extremas en estados como Nuevo León, Sonora, Tamaulipas y Veracruz, donde muchos planteles carecen de infraestructura adecuada para enfrentar el calor. El resultado es un calendario escolar cada vez más fragmentado y con menor tiempo efectivo de aprendizaje.

La SEP acorta el ciclo escolar: del calor al Mundial, la educación queda en tiempo extra
De acuerdo con datos comparativos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el promedio de días de clase en los países miembros ronda los 186 días por ciclo escolar. Con el recorte anunciado, México podría quedar apenas en alrededor de 157 días efectivos de clases en el mejor de los escenarios.
Para Mexicanos Primero, esta reducción puede impactar de manera más severa a los estudiantes que viven en contextos de pobreza, violencia o exclusión, quienes dependen en mayor medida de la escuela como espacio de aprendizaje, acompañamiento y protección social.
El antecedente inmediato es la crisis educativa derivada de la pandemia de COVID-19, cuyas pérdidas de aprendizaje aún no han sido plenamente recuperadas. Diversos diagnósticos educativos coinciden en que millones de estudiantes presentan rezagos importantes en comprensión lectora, matemáticas y habilidades básicas.
Reducir el calendario escolar sin una estrategia clara de recuperación educativa podría agravar ese escenario. Ante la decisión, Mexicanos Primero planteó cinco acciones para mitigar el impacto educativo: Dar flexibilidad a entidades que sí puedan continuar clases hasta el 15 de julio: implementar estrategias de cierre académico que consoliden aprendizajes fundamentales; brindar acompañamiento y herramientas a los docentes para cerrar adecuadamente el ciclo; diseñar una estrategia nacional de nivelación académica y generar alternativas de cuidado y apoyo para las familias ante el cierre anticipado.
Más allá de las justificaciones administrativas, la discusión vuelve a colocar una pregunta en el centro del debate educativo: ¿qué tan prioritaria es realmente la educación en México?
Porque si algo muestra esta decisión es que, entre el calendario escolar, las crisis climáticas y la logística de un evento global como la Copa Mundial de la FIFA 2026, el tiempo de aprendizaje termina siendo el recurso más fácil de recortar. Y en educación, cada día que se pierde no siempre se recupera.
@JErnestoMadrid
jeemadrid@gmail.com