Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la entrega de la primera fase de remodelación del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM), proyecto que representó una inversión de 6 mil 500 millones de pesos y que forma parte de un plan integral de modernización aeroportuaria que contempla recursos por 10 mil millones de pesos.
Desde la Terminal 2 del AICM, la mandataria destacó que las obras permitirán mejorar la seguridad, la operación aeroportuaria y la experiencia de los más de 45 millones de pasajeros que utilizan anualmente esta infraestructura estratégica, además de brindar mejores condiciones de trabajo para el personal que labora en el aeropuerto.
“Son 6 mil 500 millones de pesos de inversión y esa inversión, es muy importante que sepan, que es de los autogenerados del Aeropuerto, no se dio recurso público para el Aeropuerto, sino que de los propios autogenerados, de lo rentable que es el Aeropuerto se invirtió para la mejora”, afirmó.
Sheinbaum señaló que aún faltan una segunda y tercera etapa de modernización, aunque aseguró que los trabajos más importantes ya fueron realizados. “Es un compromiso más cumplido”, expresó al destacar que la obra forma parte de los proyectos de infraestructura impulsados por su administración.
Durante su intervención, la presidenta recordó que en administraciones anteriores se planteó cerrar el aeropuerto capitalino para construir una nueva terminal en Texcoco, propuesta que fue rechazada por el entonces gobierno de la Ciudad de México encabezado por Andrés Manuel López Obrador.
“Siempre dijimos que era absurdo cerrar este aeropuerto. Más bien había que mejorar el aeropuerto de la Ciudad de México y, en todo caso, hacer un aeropuerto en otro sitio que complementara las operaciones de la zona metropolitana”, señaló.
La mandataria explicó que una parte importante de los trabajos realizados no es visible para los usuarios, ya que incluyó la renovación de redes de drenaje, agua potable, instalaciones eléctricas y sistemas estructurales afectados por los hundimientos característicos de la zona donde se ubica la terminal aérea.