• La inflación bajó a 3.94% en mayo y volvió al rango objetivo del Banco de México, pero productos esenciales como jitomate, papa, zanahoria y tortilla siguen presionando el gasto de las familias mexicanas.
Ernesto Madrid
La buena noticia llegó en los números. La mala, sigue apareciendo en el mercado, la tienda de la esquina y el supermercado.
Durante mayo, la inflación en México se moderó más de lo esperado y se ubicó en 3.94% anual, de acuerdo con cifras del INEGI analizadas por México, ¿Cómo Vamos? La desaceleración fue suficiente para que el indicador regresara al rango objetivo del Banco de México, algo que no ocurría desde hace cuatro meses.
Sin embargo, para millones de familias la sensación es distinta. Aunque la inflación general bajó, varios de los alimentos que forman parte de la canasta básica continúan registrando aumentos considerables y siguen afectando el presupuesto cotidiano.
El caso más evidente es el jitomate. A pesar de que su precio disminuyó ligeramente durante mayo respecto al mes anterior, todavía cuesta casi el doble que hace un año, al registrar un incremento anual de 99.2%. La papa tampoco da tregua: acumula un aumento anual de 57.3%, mientras que la zanahoria subió 21.2% y la cebolla 12.8%.
La explicación detrás de la mejora en la inflación general se encuentra principalmente en los productos agropecuarios. De acuerdo con México, ¿Cómo Vamos?, el aumento anual de frutas y verduras se moderó a 14.4%, muy por debajo del 21.4% observado en abril. Además, los productos pecuarios registraron una caída anual de 4.7%, ayudando a contener las presiones sobre los precios.

Canasta básica da respiro, pero no al bolsillo
A ello se sumó la reducción estacional en las tarifas eléctricas derivada de los subsidios aplicados durante la temporada de calor en diversas ciudades del país, un factor que también contribuyó a disminuir el índice general de precios.
No obstante, la inflación alimentaria continúa por encima de la inflación general. Mientras el índice nacional fue de 3.94%, los alimentos registraron un incremento de 3.99%, reflejando que la principal preocupación de los hogares sigue concentrada en lo que ponen diariamente en la mesa.
Los datos muestran además que algunos gastos difíciles de evitar continúan encareciéndose. Entre los productos y servicios con mayor incidencia en el aumento mensual destacaron la papa, el pollo, la tortilla de maíz, el gas LP, las loncherías y restaurantes, así como los costos asociados a la vivienda.
Para los analistas de Banamex, la moderación observada en mayo representa una tregua, pero no el final de las presiones inflacionarias. El banco anticipa que durante la segunda mitad del año podrían aparecer nuevos factores de riesgo, entre ellos los efectos de los aranceles aplicados a principios de año, el incremento acumulado en costos laborales, posibles presiones derivadas del Mundial de Futbol 2026 y fenómenos climáticos que afecten la producción agropecuaria.
En otras palabras, la inflación parece estar bajo control en las estadísticas, pero todavía no en la percepción de los consumidores. La diferencia es sencilla de entender: cuando el índice general baja gracias a la electricidad o algunos productos agropecuarios, pero el jitomate sigue costando casi el doble que hace un año y la papa continúa encareciéndose, la economía familiar difícilmente percibe una mejoría inmediata.
Por ahora, los datos ofrecen una señal positiva para el Banco de México, que podría retomar los recortes a las tasas de interés. Para los consumidores, en cambio, la verdadera prueba seguirá estando frente al anaquel y no en los reportes económicos.
@JErnestoMadrid
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