Ciudad de México.- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) abrió este miércoles la puerta a revisar uno de los temas más polémicos y trascendentes para la sociedad mexicana: la prohibición de la eutanasia y el suicidio asistido.
Por mayoría de ocho votos contra uno, el Pleno atrajo la revisión de un amparo promovido por una tanatóloga que ha sido diagnosticada en dos ocasiones con cáncer de mama y actualmente recibe tratamiento médico.
La quejosa impugnó la prohibición de la eutanasia prevista en la Ley General de Salud y en el Código Penal de la Ciudad de México, al sostener que debe respetarse su autonomía para decidir cómo y cuándo concluir su vida.
“Este asunto nos ofrece una gran oportunidad para fijar un criterio novedoso en torno a la eutanasia y a otros procedimientos de muerte asistida”, afirmó el ministro Giovanni Figueroa Mejía.

Suprema Corte revisará amparo que cuestiona la prohibición de la eutanasia y el suicidio asistido
El tema de fondo que analizará el máximo tribunal es si resulta constitucional que las leyes sanitarias y penales prohíban de manera absoluta la eutanasia y el suicidio asistido, imponiendo como única alternativa jurídicamente válida la denominada “muerte natural”, frente a derechos como la autonomía personal y el libre desarrollo de la personalidad.
En el amparo que turnará a la ponencia de un ministro para que realice un proyecto, la Corte también revisará si la promovente cuenta con interés legítimo para impugnar diversas disposiciones y si éstas afectan su derecho a decidir de manera autónoma sobre el final de su vida.
La ministra Loretta Ortiz Ahlf señaló que el asunto es relevante “por las implicaciones éticas, jurídicas, sanitarias y penales que una eventual decisión pudiera generar en el sistema jurídico, particularmente en temas relacionados con el consentimiento informado, la autonomía médica, la libertad de conciencia, los cuidados paliativos y la protección de personas en situación de vulnerabilidad”.
Por su parte, el ministro Arístides Guerrero García destacó la necesidad de que la SCJN abra el debate sobre el tema, debido a que la Constitución de la Ciudad de México reconoce el “derecho al buen morir” y por la evolución del contexto internacional, donde la eutanasia es legal en países como Países Bajos y Bélgica desde 2002, así como en Canadá desde 2016, entre otros.