Casa Dinero y empresas NegociosSalario mínimo sube, pero 54.8% trabaja en la informalidad

Salario mínimo sube, pero 54.8% trabaja en la informalidad

por OSACAR
0 comentarios
A+Un-
Reset

Más de la mitad de los trabajadores permanece en la informalidad y la generación de empleo formal pierde velocidad.

• El salario mínimo elevó con fuerza los ingresos de los trabajadores de menores percepciones y redujo moderadamente la desigualdad, pero 54.8% de los ocupados sigue en la informalidad, donde el ingreso promedio es casi la mitad del que reciben los trabajadores formales.

Ernesto Madrid

El salario mínimo ha mejorado los ingresos de los trabajadores de menores percepciones, pero 54.8% de los ocupados sigue en la informalidad. En julio, el empleo formal apenas creció 1.5% anual y sólo 1% si se excluye a los trabajadores de plataformas digitales.

El salario mínimo ha ganado terreno en México, pero la realidad del mercado laboral muestra que su efecto tiene un límite: más de la mitad de los trabajadores permanece en la informalidad y la generación de empleo formal pierde velocidad.

El dato más reciente del IMSS es claro. En julio se registraron 22.76 millones de puestos de trabajo, 1.5% más que un año antes, con 326 mil 987 plazas adicionales.

Pero 247 mil 900 corresponden a trabajadores de plataformas digitales incorporados al registro. Sin ese efecto, el crecimiento habría sido de apenas 1% anual. La desaceleración también aparece en el dato mensual: con cifras desestacionalizadas se crearon sólo 11 mil 463 empleos en julio, contra 53 mil 971 en junio.

El salario mínimo sí redistribuyó ingresos

Un análisis de Banamex Estudios Económicos, con información de INEGI, Banxico y CONASAMI, muestra que el aumento del salario mínimo sí redujo la desigualdad salarial, aunque en una magnitud mucho menor a la que aparentan las estadísticas expresadas en múltiplos del salario mínimo.

Entre 2016 y 2025, el salario mínimo diario pasó de 73 a 279 pesos. En términos reales, el ingreso por hora del 10% de menores percepciones aumentó 32%, frente a 26% de la mediana y 20% del percentil 90.

La desigualdad disminuyó, pero moderadamente: la relación entre los ingresos del percentil 90 y el 10 cayó 9%, mientras que el coeficiente de Gini pasó de 0.415 a 0.402. El dato más revelador es que 18.7% de los trabajadores ya se concentra alrededor del salario mínimo, contra 4.8% en 2016.

El problema está fuera del salario formal.

Ahí aparece el gran límite de la política salarial. Según México ¿Cómo Vamos?, 54.8% de los ocupados —unos 32.6 millones de trabajadores— estaba en la informalidad durante el primer trimestre de 2026.

La diferencia de ingresos es contundente: un trabajador formal obtiene en promedio 15 mil 204 pesos mensuales, mientras que uno informal recibe 8 mil 364 pesos.

La informalidad alcanza 84.6% en actividades agropecuarias, 81.5% en construcción y 71.2% en hospedaje y preparación de alimentos y bebidas. En estados como Oaxaca, Guerrero, Hidalgo y Chiapas supera 70%.

El propio análisis de Banamex encuentra otro dato que obliga a mirar con cuidado el fenómeno: la proporción de asalariados con ingresos por hora inferiores al salario mínimo pasó de 2.6% en 2016 a 24.5% en 2025. El dato tiene limitaciones metodológicas, porque el salario mínimo legal se establece por jornada diaria y no por hora, pero evidencia la distancia que todavía existe entre el piso legal y una parte del mercado laboral.

El reto ya no es sólo subir el piso

Los datos muestran que la recuperación del salario mínimo sí elevó los ingresos de los trabajadores de menores percepciones y redujo la desigualdad, pero también que esa política no puede sustituir la creación de empleo formal.

El salario promedio de cotización del IMSS llegó en julio a 673.3 pesos diarios, 6.7% más en términos nominales y aproximadamente 3.5% real. Sin embargo, el empleo formal avanza lentamente.

La discusión, por tanto, ya no debería limitarse a cuánto debe aumentar el salario mínimo. El verdadero desafío es conseguir que ese aumento llegue a más trabajadores mediante formalización, productividad, seguridad social y empleos mejor remunerados.

Porque el dato que resume el problema es contundente: el salario mínimo sube, pero 54.8% de los trabajadores sigue fuera de la formalidad.

También te puede gustar

DEJA UN COMENTARIO

* Al utilizar este formulario usted acepta el almacenamiento y manejo de sus datos por parte de este sitio web.