Estados Unidos suspende de manera temporal, en todos sus consulados y embajadas del mundo, la asignación de citas para solicitar visas de inmigrante. Un portavoz del Departamento de Estado confirmó este miércoles la medida y la atribuyó a la necesidad de capacitar al personal consular en nuevos procedimientos de evaluación.
La dependencia no especifica una fecha de reanudación. Solo adelanta que los servicios de visado “serán ajustados” mientras dure el entrenamiento, según la información oficial recogida por la agencia EFE.
Qué embajadas afecta la pausa
La medida alcanza a embajadas y consulados estadounidenses en todo el planeta, sin distinción geográfica. Entre las sedes con mayor volumen de solicitantes se encuentra el consulado de Ciudad de México, uno de los que procesa más trámites de residencia hacia Estados Unidos.
Las personas con entrevista ya agendada reciben avisos por correo electrónico. Los mensajes indican que su cita se reprogramará y que una nueva fecha llegará más adelante, sin plazo definido.
Los solicitantes de visas no inmigrantes —como las de turismo o negocios— no forman parte de este freno, según aclaró el vocero del Departamento de Estado.
El objetivo detrás del entrenamiento
El Departamento de Seguridad Nacional y el propio Departamento de Estado explican que la capacitación busca que los funcionarios consulares identifiquen con mayor precisión a quienes podrían convertirse en una “carga pública” o depender de programas de asistencia estatal una vez dentro del país.
La instrucción también persigue una evaluación más uniforme entre las distintas sedes diplomáticas, de modo que los criterios de selección no varíen según el consulado.
Una pausa que llega tras un fallo judicial
El anuncio se produce días después de que una jueza federal, Jeannette Vargas, anulara una política previa del Departamento de Estado. Esa norma bloqueaba la emisión de visas de inmigrante a solicitantes de 75 países clasificados por la administración como de alto riesgo migratorio.
La magistrada determinó que el secretario de Estado, Marco Rubio, excedió su autoridad legal al sustituir la revisión individual de cada expediente por un veto general basado en nacionalidad. Esa política había golpeado a aspirantes de naciones de América Latina, África, Medio Oriente, Asia y Europa, entre ellas Brasil, Colombia, Uruguay, Pakistán y Bangladesh.
A diferencia de aquella medida, la nueva pausa no se presenta como una prohibición por nacionalidad, sino como una interrupción operativa mundial. Esa distinción podría resultar clave si la decisión termina también en tribunales.
Contexto: una política migratoria en endurecimiento constante
La pausa se inserta en una ofensiva migratoria que la administración Trump sostiene desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025. El propio Departamento de Estado reportó a inicios de agosto que, desde entonces, el gobierno revocó cerca de 175 mil visas a ciudadanos extranjeros.
En paralelo, la Casa Blanca anunció esta semana que revocará visas B-1 y B-2 —de turismo y negocios— a miles de personas que las usaron para después solicitar asilo tras ingresar legalmente al país. También avanza un plan para elevar los requisitos del visado laboral H-1B y exigir a los empleadores que paguen más de 100 mil dólares anuales por su renovación.
Qué deben hacer los solicitantes afectados
Quienes tienen un trámite en curso deben revisar constantemente el correo electrónico registrado en su expediente consular. Hasta el momento, ninguna fuente oficial reporta cancelaciones definitivas ni rechazos automáticos de visas: se trata de un reordenamiento de citas, no de un cierre del programa.