“Rescatistas buscan sobrevivientes tras inundaciones en Nepal cerca de la frontera con China”
Las inundaciones en Nepal dejan hasta el momento al menos 17 personas muertas y cerca de 400 desaparecidas, según el último balance de la policía nepalí en la provincia de Bagmati. Se prevé que la cifra de víctimas aumente, ya que cientos de personas siguen desaparecidas, entre ellas ciudadanos extranjeros de varios países.
La junta de turismo de Nepal calculó que cerca de 400 viajeros, entre ellos cientos de ciudadanos extranjeros, fueron reportados como desaparecidos tras un primer registro preliminar realizado con empresas del sector.
Un desastre con origen en un desprendimiento
Las primeras investigaciones apuntan a que el fenómeno comenzó lejos del río principal. Los expertos señalan que la crecida pudo iniciar tras una avalancha de hielo y roca sobre el río Lhende Khola, afluente del Bhote Koshi, que bloqueó temporalmente el cauce y luego liberó agua y sedimentos de forma repentina.
El International Centre for Integrated Mountain Development, con sede en Katmandú, identificó ese desprendimiento como el detonante inmediato de la riada. Los registros sísmicos muestran además un temblor de magnitud 4,4 minutos antes del colapso, aunque los especialistas todavía no confirman una relación directa entre ambos eventos.
El canciller nepalí, Shishir Khanal, ofreció otra hipótesis ante el Parlamento. El ministro de Asuntos Exteriores atribuyó la repentina riada a un terremoto que provocó un deslizamiento de tierra y taponó el río Bhote Koshi.
Trabajadores, peregrinos y turistas entre los desaparecidos
El listado de desaparecidos incluye perfiles muy distintos. Entre los desaparecidos figuran 26 policías, nueve agentes de policía armada y 44 militares, según informó el propio canciller.
También hay un grupo numeroso de personal técnico atrapado en obras de infraestructura. Sesenta empleados de un proyecto hidroeléctrico en construcción en el norte de Nepal se encuentran desaparecidos, de acuerdo con medios estatales del país. Los trabajadores se encontraban en la planta Langtang Khola, de 20 MW, en el municipio de Rasuwa.
Un porcentaje relevante de los desaparecidos correspondería a peregrinos. Se perdió contacto con 390 peregrinos que se dirigían al Tíbet cuando la riada golpeó pueblos, mercados y carreteras de la zona.
Rescates en marcha pese al mal clima
Las labores de búsqueda avanzan con dificultad por las condiciones del terreno. Al menos 29 personas fueron rescatadas tras el desbordamiento del río Bhote Koshi, y el Ejército desplegó seis helicópteros propios además de ocho operados por empresas privadas.
El viento y el nivel del agua complican las tareas aéreas en varios tramos del valle. Las autoridades reconocen que la evaluación de daños sigue siendo preliminar, aunque anticipan pérdidas humanas y materiales de gran magnitud.
El desastre también golpea a China
El impacto del fenómeno no se detuvo en territorio nepalí. Las autoridades chinas informaron de graves daños en el paso fronterizo de Gyirong, en la región tibetana de Shigatse, donde carreteras, comunicaciones y el suministro eléctrico quedaron afectados.
El presidente chino, Xi Jinping, ordenó movilizar todos los recursos disponibles para atender la emergencia. El primer ministro nepalí, Balendra Shah, pidió reforzar la vigilancia sobre el cauce del río y confirmó la movilización conjunta de Ejército y Policía. India, por su parte, ofreció asistencia humanitaria y coordinación para las tareas de rescate.
Antecedentes: la región ya sufrió una tragedia similar
Rasuwa no es un territorio ajeno a este tipo de catástrofes. La región ya había sufrido inundaciones mortales el año anterior, cuando el desborde de un glaciar en el lado chino de la frontera causó 18 fallecidos. Las propias autoridades nepalíes señalan que el desastre actual supera en magnitud al episodio previo.

