“ANDY”, SIN VISA Y UNA CARTA DESAFORTUNADA
Estados Unidos le retiró la visa a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente. En respuesta, envió una carta personal a Donald Trump en la que cuestiona la decisión, lanza una serie de descalificaciones contra la medida migratoria de la Unión Americana y, de paso, arremete contra dos funcionarios clave de la Casa Blanca: Marco Rubio y Christopher Landau. A este último lo llama despectivamente el “quita visas”.
La misiva de “Andy”, que lleva su firma —aunque no puede descartarse que en realidad la haya redactado alguien más, por ejemplo su padre, es decir, AMLO—, tiene un tono de desesperación y deja ver arrogancia, pues responde como si fuera un ciudadano especial del mundo. También evidencia torpeza y una visión de muy corto alcance.
Se pasó por el arco del triunfo los canales diplomáticos institucionales para buscar la atención del presidente Donald Trump. Si en palacio Nacional conocieron anticipadamente de la extensa carta de “Andy”, malo, pero si no fue así, peor, porque no le concede un mínimo de respeto político a los representantes del Gobierno de México.
Lo primero que debe entender “Andy” es que la administración Trump no se anda con rodeos ni juega a la política. A estas alturas, el hijo del expresidente no debería intentar revertir una medida mediante ataques y descalificaciones muy al estilo familiar, sino hacerse una pregunta: ¿habrá alguien más dentro de su núcleo familiar a quien pondrán en la mira y le retirarán la visa?
Las preguntas son esas: ¿quién sigue? ¿Y qué sigue?

