Buenos Aires, Argentina.- Del 5 al 7 de mayo de 2026, Buenos Aires fue sede de una cumbre regional sin precedentes contra la violencia sexual infantil. Organizada por la Fundación Red por la Infancia junto a organizaciones internacionales. La convocatoria reunió a más de 35 referentes de 12 países de Latinoamérica y el Caribe, con el objetivo de construir una agenda común para la prevención y erradicación de esta problemática.
En los trabajos participaron especialistas en infancia, representantes de organismos gubernamentales y sociedad civil.
Durante las jornadas, los expertos analizaron la magnitud de la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes en la región y acordaron impulsar políticas públicas coordinadas que trasciendan las fronteras nacionales.
Entre los temas centrales de la agenda figuraron la armonización de marcos legales, el fortalecimiento de los sistemas de denuncia y protección, la prevención en entornos digitales —donde el delito se ha expandido de manera alarmante— y la capacitación de profesionales que trabajan con la niñez.

Con expertos de doce países realizan Cumbre Regional contra la Violencia Sexual infantil en Argentina / Infobae
Según datos citados por los organizadores, América Latina presenta altas tasas de violencia sexual infantil, con un subregistro significativo de casos que dificulta la implementación de respuestas efectivas, por lo que la cumbre buscó precisamente cerrar esa brecha mediante la cooperación internacional.
Uno de los resultados más relevantes del encuentro fue la conformación de una hoja de ruta regional que establece compromisos concretos en materia de prevención, atención a víctimas y persecución de los perpetradores.
Los participantes subrayaron la necesidad de abordar la problemática desde un enfoque de derechos humanos y con perspectiva de género.
La cumbre también sirvió como plataforma para visibilizar experiencias exitosas de distintos países y replicarlas en otras latitudes. Los referentes coincidieron en que la violencia sexual infantil constituye una emergencia silenciosa que requiere respuestas urgentes y articuladas entre los Estados.
Con la finalización del encuentro, los especialistas se comprometieron a dar seguimiento a los acuerdos alcanzados y a impulsar una nueva reunión en 2027 para evaluar los avances de la agenda regional.