El exdirector de Aduanas separa a su operador político tras revelarse sus presuntos vínculos con la mafia rumana de Florian Tudor.
Rafael Marín Mollinedo dio un golpe de timón. El exdirector de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) separó a Alejandro Enrique Arcos Romero como su operador político, después de que estallara el escándalo por sus presuntos nexos con la organización criminal que encabeza el rumano Florian Tudor.
La ruptura ocurre en plena disputa interna de Morena. Marín Mollinedo compite por la coordinación de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Quintana Roo, paso previo a la candidatura al gobierno estatal en 2027.
El amparo que blinda a Arcos
El expediente cuenta una historia paralela. Arcos Romero tramitó un amparo indirecto el 23 de junio, apenas tres días antes de que su entonces jefe se registrara como aspirante a la coordinación estatal de la 4T.
El resultado llegó rápido. Un juzgado de distrito en el Estado de México le <cite index=”16-1″>otorgó una suspensión provisional contra detención desde el 26 de junio</cite>, según el expediente 1177/2026 consultado por Proceso.
No es el primer recurso legal de Arcos Romero. La organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) documentó que ya había promovido dos amparos “rastreadores” contra posibles órdenes de aprehensión en agosto y septiembre de 2023, ambos sobreseídos por la Fiscalía General de la República al negar la existencia de esas órdenes.
Un expediente que viene de 2021
El nombre de Arcos Romero no es nuevo para las autoridades financieras. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) lo identificó como uno de los operadores clave de la estructura que lavaba dinero para la organización de Tudor.
Sus cuentas fueron congeladas en febrero de 2021. Ese mismo mes, Arcos Romero presentó una demanda de amparo contra la inmovilización de sus cuentas bancarias, cuya suspensión definitiva no fue concedida por un juez.
El expediente de la UIF lo señala como presunto responsable de catorce empresas fachada usadas para lavar dinero producto del fraude con cajeros automáticos.
La infiltración en Aduanas
MCCI reconstruyó el paso de Arcos Romero por el gobierno federal. El operador se desempeñó como secretario particular de Marín Mollinedo entre diciembre de 2022 y junio de 2023, durante la primera gestión del hoy aspirante al frente de la ANAM.
Documentos oficiales lo confirman. La investigación firmada por Iván Alamillo y Verónica Ayala confirmó su paso por la dependencia mediante un oficio de la oficina de Marín Mollinedo, en el que Arcos Romero aparece con copia.
Su rastro, sin embargo, no aparece en los registros de transparencia habituales. Ni Declaranet ni la Plataforma Nacional de Transparencia registran su paso por la ANAM, pese a que exfuncionarios lo ubican como una persona de máxima cercanía con el entonces titular.
De funcionario a operador de campaña
La relación no terminó cuando ambos dejaron el cargo. Arcos Romero reapareció en 2026 junto a Marín Mollinedo en actos de promoción política, incluido su registro como aspirante el pasado 26 de junio.
El vínculo llegó incluso al terreno comercial. En mayo, cuando Marín Mollinedo ya había dejado la ANAM, se dice, Arcos Romero ayudó a Marín Mollinedo en un trámite ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para registrar la marca “Rafa Marín”.
La versión de Marín Mollinedo
El aspirante morenista no negó el vínculo. En entrevista televisiva, admitió conocer a Arcos y pidió que las autoridades lo investiguen a él, no a su propia candidatura.
“Yo no soy ni Ministerio Público ni para estarlo investigando. Yo no tengo nada que ver ni nada con nadie”, dijo Marín Mollinedo, según consignó una entrevista citada por El Diario de Chihuahua.
Su defensa se centra en el desconocimiento. Marín Mollinedo insiste en que ignoraba los antecedentes de su excolaborador con la organización de Tudor al momento de incorporarlo a su equipo.
Morena se deslinda
El escándalo también salpicó a la dirigencia nacional del partido. La secretaria de Organización de Morena, Ariadna Montiel, se deslindó de Arcos tras conocerse su vínculo con Marín Mollinedo.
La afiliación de Arcos Romero al partido tampoco ayuda a la narrativa oficial. Reforma documentó que el operador está afiliado a Morena y que fue registrado por una brigada identificada con el propio Marín Mollinedo.
El FBI también observa
La investigación trasciende fronteras. Miguel Meza, de la organización Defensorxs, reveló que el FBI sigue los pasos de Arcos Romero por su vínculo con la mafia rumana liderada por Florian Tudo, alias “El Tiburón”.
El grupo criminal operaba con un método preciso. Instalaba dispositivos “skimmers” en cajeros automáticos del Caribe mexicano, Ciudad de México, Yucatán, Estado de México e Hidalgo para clonar tarjetas bancarias.
Las cifras del fraude son millonarias. La organización clonaba cerca de mil tarjetas al mes y extraía 200 dólares de cada una, lo que representaba ganancias mensuales cercanas a los 20 millones de dólares.
Tudor, preso pero sin extraditar
El líder señalado de la organización sigue en México. Florian Tudor fue detenido en mayo de 2021 con fines de extradición, a solicitud del Gobierno de Rumania, acusado de delincuencia organizada, extorsión y tentativa de homicidio agravado.
La promesa de una entrega rápida no se cumplió. El entonces canciller Marcelo Ebrard aseguró que el proceso de extradición sería veloz, pero los recursos legales de Tudor mantienen detenido el trámite cinco años después. (Información publicada originalmente por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad y la Revista Proceso)