Morena cierra su mapa rumbo al 2027 entre reclamos

Hay divisionismo

los coordinadores de Morena para las 17 gubernaturas de 2027 aún no cumplen una semana completos y ya enfrentan su primera rebelión. Félix Salgado Macedonio exigió a la dirigencia publicar una encuesta espejo que, asegura, él gana en Guerrero.

Por Redacción de MegaUrbe

Los coordinadores de Morena para las 17 gubernaturas de 2027 aún no cumplen una semana completos y ya enfrentan su primera rebelión. Félix Salgado Macedonio exigió a la dirigencia publicar una encuesta espejo que, asegura, él gana en Guerrero.

“No voy, no voy, pero soy el que gana la encuesta en Guerrero”, soltó el senador con licencia en una transmisión en redes. El partido le cerró el registro por su regla contra el nepotismo: es padre de la gobernadora Evelyn Salgado.

El reclamo llegó dos días después de que el Partido del Trabajo (PT) desconociera al coordinador de Chihuahua y abriera la puerta a postular a Andrea Chávez, la senadora que perdió esa medición. La unidad que presume la dirigencia muestra fisuras.

Morena completó el lunes 28 de septiembre la lista de sus coordinadores estatales de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional. El nombre disimula poco: la figura opera como antesala de la candidatura a gobernador, tres meses antes de que arranquen las precampañas, el 4 de enero.

Movimiento Ciudadano ya llevó el caso al INE. Ese partido denuncia que las coordinaciones funcionan como un mecanismo de posicionamiento anticipado y pide revisar propaganda, recorridos y gastos.

Quiénes son los 17 coordinadores de Morena

El método: ocho preguntas y el ganador se lleva todo

Ariadna Montiel, presidenta nacional, y Citlalli Hernández, titular de la Comisión Nacional de Elecciones, condujeron el proceso. El partido aplicó cerca de 1,500 entrevistas en vivienda por estado, con un máximo de seis nombres por tarjeta.

El cuestionario reparte diez puntos entre ocho preguntas. La preferencia como candidato vale tres; opinión positiva e intención de voto, dos cada una; honestidad, 1.25. Quien encabeza cada rubro se lleva todos los puntos de esa pregunta.

Esa regla explica los marcadores de apariencia aplastante. En Chihuahua, Pérez Cuéllar superó a Chávez por 31.53 contra 30.61 en la pregunta de preferencia, menos de un punto porcentual. El tablero oficial registró 8.5 a 1.5.

¿Respaldo real o ficticio?

Las encuestas existen y la dirigencia las publicó el 29 de septiembre, junto con estudios espejo de casas privadas. El respaldo no es inventado, pero el formato lo infla: un “10 a 0” puede esconder una contienda cerrada.

Además, Morena mantuvo las cifras bajo reserva durante cinco semanas de designaciones. Las mostró solo cuando las protestas alcanzaron a militantes y aliados.

Los excluidos: Chávez, Salgado y Marín Mollinedo

Tres nombres concentran el costo político de la selección. Ninguno rompió con el partido, pero ninguno cerró filas sin reservas.

Andrea Chávez, la derrota por un punto

La senadora con licencia escuchó su derrota en el templete, sin felicitar al ganador ni pronunciar su nombre. Parte de sus simpatizantes abandonó el salón al grito de “fraude”.

Chávez prometió seguir sus recorridos por Chihuahua y dejó abierta la opción de competir con el PT. El coordinador petista en San Lázaro, Reginaldo Sandoval, confirmó que su partido contempla a quienes perdieron las mediciones de Morena.

Analistas como Salvador García Soto la identifican con el grupo de Adán Augusto López, adverso al de la presidenta y golpeado por escándalos. Antes de la encuesta, la senadora promovió su rostro en ambulancias y regaló sillas de ruedas en varios municipios.

Félix Salgado, vetado por el reglamento

El caso de Guerrero difiere: Salgado no perdió una encuesta, porque nunca entró en ella. Morena aplicó su regla interna contra el nepotismo electoral y Beatriz Mojica ganó la coordinación con diez puntos.

El senador afirma que pactó con Montiel una medición paralela, sin validez, que exhiba su ventaja. Dice acatar la decisión, pero recuerda que la prohibición constitucional entra en vigor hasta 2030.

No es la única voz inconforme en ese estado. Reportes de prensa atribuyen a la alcaldesa con licencia de Acapulco, Abelina López, la descalificación del proceso como “encuestas de papel”.

Marín Mollinedo, tercer lugar en Quintana Roo

Rafael Marín Mollinedo, extitular de la Agencia Nacional de Aduanas, aceptó el resultado el 15 de septiembre. “No tengo ninguna objeción”, declaró, y admitió que quedó en tercer sitio.

Sus simpatizantes contaron otra historia: gritaron “fraude” durante el anuncio y calificaron el triunfo de Gino Segura como una imposición del grupo aliado al Partido Verde. Días después, Marín criticó que el partido no difundiera las encuestas.

Segura y Marín posaron juntos esta semana para proclamar unidad. La diputada Marybel Villegas, en cambio, sostiene que el proceso no reflejó la voluntad de los quintanarroenses.

La lista larga de agraviados

En Zacatecas, el senador Saúl Monreal quedó fuera por la regla antinepotismo y cuestionó que su excuñada sí compitiera. Simpatizantes del petista José Narro gritaron “fuera el monrealismo” en el acto.

En Sonora, una asistente lanzó un “¡Va a perder!” mientras Lorenia Valles recibía el nombramiento. En Nuevo León cayó Tatiana Clouthier; en Nayarit, Héctor Santana ganó la encuesta y cedió el lugar por paridad de género.

¿Encuesta o decisión centralizada?

La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó el 30 de septiembre cualquier imposición. “No hay dedazo”, insistió en su conferencia, y defendió que el método no cambia desde la fundación del partido.

Los hechos matizan esa versión. En Campeche, la gobernadora Layda Sansores anunció a su elegido desde abril y afirmó que sobraban las encuestas. En San Luis Potosí no hubo medición. En Nayarit ganó un hombre y la comisión nombró a una mujer.

El patrón más visible apunta a los palacios de gobierno estatales. Los perfiles de Campeche, Colima, Quintana Roo y Zacatecas llegan con el aval del mandatario en turno, y García Soto considera ingenuo suponer que la presidenta no opinó.

Otra lectura, la del columnista Eduardo Ruiz-Healy, descarta un solo gran elector. Ve varios centros de poder: gobernadores que colocaron cercanos, aliados que cobraron cuotas y grupos nacionales que perdieron.

La depuración a medias

La selección sí dejó en el camino a perfiles incómodos para Palacio Nacional: la corriente de Adán Augusto en Chihuahua, el apellido Salgado en Guerrero, un Monreal en Zacatecas y la esposa del gobernador verde en San Luis Potosí.

Pero la depuración quedó incompleta. Julieta Ramírez llega a Baja California tras un reportaje que la vincula con un acercamiento a fiscales de Estados Unidos; ella lo llama “farsa” y niega cualquier investigación en su contra.

Clara Luz Flores arrastra el video de 2021 con el líder de la secta NXIVM. Rosa María Bayardo gobernó Manzanillo cuando las autoridades detuvieron a ocho policías municipales por presunta colusión criminal; ella ubica los hechos antes de su gestión.

En Zacatecas, el monrealismo conserva la plaza por la vía de una excuñada. Y en Chihuahua, el PAN ya acusa a Pérez Cuéllar de presuntos vínculos con el huachicoleo, un señalamiento que proviene de sus adversarios políticos.

¿Tiene Morena todas las de ganar?

El partido llega con ventaja estructural. De las 17 gubernaturas en juego, Morena gobierna doce; el Verde, una; el PAN, tres, y Movimiento Ciudadano, Nuevo León. Ninguna fuerza opositora presume un mapa comparable.

El riesgo está en casa. El PT amenaza con romper la coalición y advierte que sus votos pueden costar hasta doce estados. Ya puso nombres: Chávez en Chihuahua, Monserrat Caballero en Baja California y cartas propias en Nuevo León y San Luis Potosí.

Los focos rojos tienen ubicación precisa. Chihuahua, donde un punto decidió todo y el PAN gobierna. Guerrero, donde el padre de la gobernadora reclama ser el más popular. Zacatecas y Quintana Roo, con bases que gritaron fraude. San Luis Potosí, donde Morena competirá contra su propio aliado.

La conclusión es incómoda para la dirigencia: Morena conserva las mejores cartas, pero no todas. Si la operación cicatriz fracasa y el PT postula a los derrotados, la oposición no necesitará crecer; le bastará con que el oficialismo se divida.

La elección del 6 de junio de 2027 dirá si los coordinadores de Morena heredaron un movimiento o diecisiete pleitos locales.

Redacción de MegaUrbe

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