La Línea B del Metro volvió a correr completa la noche de este miércoles 4 de noviembre, pero no a la hora que marcó su director. Adrián Rubalcava fijó la meta antes de las 18:30 y la rebasó.
A las 19:07, TV Azteca todavía recogía su mensaje: “En unos minutos restableceremos el servicio”. El anuncio de la reapertura apareció en medios hasta las 19:38, cerca de 14 horas después del primer aviso.
¿Rubalcava cumplió con las 18:30?
La respuesta corta es no. Alrededor de las 11:30, el director escribió en X: “Nuestra meta es restablecer el servicio antes de las 18:30 horas”. A las 18:10, el Metro aún reportaba cerrado el tramo de Ciudad Azteca a Deportivo Oceanía.
Después, el plazo se movió a una ventana de entre 18:40 y 19:00 horas, y tampoco alcanzó. A las 19:24, Publimetro aún no encontraba una confirmación oficial de la reapertura completa.
El matiz importa: Rubalcava habló de una “meta”, no de una garantía, y el propio Metro advirtió que los trabajos podían extenderse hasta la tarde-noche. Ni el Metro ni los medios consultados precisan todavía el minuto exacto del primer tren.
Qué pasó en la Línea B
Un incendio de basura en el exterior de la interestación Oceanía-Deportivo Oceanía dañó cables de alta y baja tensión durante la madrugada. El fuego también obligó a recuperar los sistemas de pilotaje automático y telecomunicaciones.
El Metro atribuye la quema, de manera presunta, a personas en situación de calle. La Policía del Metro detuvo a un hombre y lo presentó ante un juez cívico; hasta este corte, ninguna autoridad informó si tiene responsabilidad.
La reparación exigió empalmes uno por uno, desde cables pesados de alta tensión hasta hilos de fibra óptica. Por eso el daño de una quema de basura terminó en una jornada completa de obra.
Quiénes resultaron afectados
El Metro no publicó una cifra de personas afectadas por este cierre. Lo que sí existe es el tamaño de la línea: Rubalcava habló en enero de más de 401 mil usuarios diarios, mientras otros reportes usan 360 mil 500.
El corte tocó 11 de sus 21 estaciones, el 52%, de Deportivo Oceanía a Ciudad Azteca. Esa franja conecta a Ecatepec y Nezahualcóyotl con la capital, así que el golpe cayó sobre quienes viajan del Estado de México a la CDMX.
Ojo: no todos los usuarios diarios pasaron por el tramo cerrado. Las cifras miden el tamaño de la línea, no el número exacto de afectados.
Filas, patrullas y modo supervivencia
A las 5:10 de la mañana, la gente ya se juntaba frente a accesos cerrados. El aviso oficial salió a las 5:19, y antes de eso los locatarios corrieron la voz. Luego llegaron las filas: Milenio registró esperas de hasta dos horas en Ciudad Azteca.
El mayor hueco estuvo del lado mexiquense. La RTP cubrió de Oceanía a Villa de Aragón, por lo que Ecatepec tuvo que armar su propio rescate con patrullas, grúas de plataforma, camiones Mexica y apoyo de la Marina. El Mexibús abrió recorridos especiales gratuitos.
Las historias detrás del caos
Guadalupe caminó de Ciudad Azteca a Bosque de Aragón porque las patrullas iban llenas y no encontró taxi. Amalia, en cambio, llegó en una patrulla hasta Nezahualcóyotl.
Josué lo resumió sin filtro ante La Silla Rota: “Me van a descontar”. Karla temió perder el día completo, y el estudiante Alexis describió la escena en tres palabras: “Esto es un caos”.
Alma pidió un taxi por aplicación porque en su trabajo no hay tolerancia: “Son 200 pesos que gastas más por algo que ni avisan”. Patricia Hernández vio cómo la tarifa se disparó por la demanda.
Pablo perdió una cita en el Registro Civil de Ecatepec y dijo que se enteró hasta llegar a Olímpica. Una mujer mayor, rumbo a Tlalpan, pidió que alguien la acercara aunque fuera a Pino Suárez. Y la FES Aragón pidió a su profesorado flexibilidad con entradas, asistencias y entregas.
Red flag: no fue un caso aislado
Este incendio ocurrió apenas 15 días después de otro que dañó la fibra óptica de la Línea 9, cerca de Velódromo. En ambos casos, el Metro también señaló a personas en situación de calle como presuntas responsables.
Dos fuegos externos, dos líneas frenadas. La pregunta incómoda ya no se queda en quién prendió la basura: ¿por qué un fuego al pie de una columna puede tumbar media línea, y quién vigila esas zonas? Hasta este corte, el Metro no presentó un plan público para evitarlo.
El contexto tampoco ayuda. El 2 de noviembre, la Línea B ya había operado con marcha lenta por la falla de un tren. Y mientras una cuadrilla reparaba cables, un sindicato del Metro convocó a protestar en Revolución contra el hostigamiento laboral.
Qué sigue hoy y mañana en la Línea B
Hoy en la noche, la prueba está en el regreso a casa: el Metro no ha informado de cuánto tiempo tardarán en normalizarse los intervalos. Ecatepec ató su operativo al restablecimiento del servicio, por lo que conviene revisar si las rutas de apoyo siguen activas.
La verdadera prueba llega el jueves 5 de noviembre. El Metro abre a las 5:00 de lunes a viernes, y la hora pico dirá si la reparación aguanta una carga normal. Hasta este corte no hay aviso de nuevas restricciones, pero la recomendación más sensata sigue siendo salir con tiempo y checar los canales oficiales.
En el frente legal, las autoridades deben definir la situación del detenido. La Ley de Movilidad obliga a quien dañe infraestructura de transporte a cubrir la reparación, aunque nadie ha informado cuánto costó este desastre ni quién pagará. (Con información del Metro y agencias de Noticias)
