Qué es el FIFA Forward Enterprise, el plan que encendió la polémica
La FIFA enfrenta uno de los episodios más tensos de la última década. El presidente Gianni Infantino presentó un plan para transformar el modelo financiero del organismo. La propuesta ya provocó el rechazo de tres confederaciones y la renuncia de uno de sus asesores más cercanos.
Qué es el FIFA Forward Enterprise, el plan que encendió la polémica
Infantino difundió el proyecto el miércoles 29 de julio de 2026 mediante un video institucional. La iniciativa se llama FIFA Forward Enterprise (FFE).
Se trata de una filial comercial. Administraría los derechos de televisión, patrocinios, boletaje y licencias de los torneos de la FIFA, incluido el Mundial.
Según explicó el propio Infantino, la operación no modificaría la forma en que el futbol se gobierna, ya que la FIFA conservaría la participación mayoritaria y el control de la nueva entidad.
El esquema, sin embargo, obliga a reformular la esencia de la FIFA como organización suiza sin fines de lucro. “Una parte del negocio, valuado en unos 20 mil millones de dólares, se vendería a inversores elegidos por el círculo de Thrive Capital, firma vinculada a Joshua Kushner, hermano del yerno del presidente de Estados Unidos.
:Los 5 puntos clave de la propuesta de Infantino
- Nueva filial comercial. Creación de FIFA Forward Enterprise para concentrar derechos de TV, patrocinios, boletaje y licencias del Mundial y otros torneos.
- Entrada de capital privado. Venta de entre el 20% y el 30% de esa filial a fondos de inversión, entre ellos actores cercanos a Thrive Capital.
- Financiación multiplicada. El aporte a cada federación pasaría de 8 millones a 20 millones de dólares por ciclo, un incremento del 150%, a partir de enero de 2027.
- Votación con fecha límite. Las 221 federaciones deberán aprobar el plan por mayoría simple antes del 19 de septiembre de 2026.
- Control mayoritario intacto, según Infantino. La FIFA aseguraría conservar la gobernanza y la mayoría accionaria de la nueva empresa.
La fractura: UEFA, Concacaf y la AFC cierran filas contra Infantino
El plan detonó una ruptura sin precedentes entre la FIFA y sus confederaciones continentales.
La UEFA fue la primera en manifestar su rechazo. Cuestionó la necesidad de buscar financiamiento privado cuando la institución acaba de cerrar la edición más rentable de su historia.
La Concacaf, con sus 41 asociaciones miembro, votó de manera extraordinaria y rechazó formalmente la propuesta por considerarla contraria al espíritu histórico del juego. El organismo exigió, además, que se utilicen las reservas financieras existentes de la FIFA para sostener el programa Forward en la región, en lugar de recurrir a capital externo.
La crisis escaló horas después. La Confederación Asiática de Futbol (AFC) se sumó al rechazo y expresó su solidaridad con la UEFA y la Concacaf, al tiempo que advirtió que ya se discute internamente la posibilidad de un boicot al próximo Mundial.
Voces críticas fuera de las federaciones
El directivo español Javier Tebas acusó a Infantino de buscar votos de cara a su reelección de 2027 disfrazando la maniobra de reforma financiera. El expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, fue más allá: denunció que la cercanía entre Infantino y la Casa Blanca alcanzó una dimensión financiera que, según él, daña al futbol.
México, en medio de la división: qué dijo la Federación Mexicana de Futbol
Mientras la Concacaf —a la que pertenece México— rechazó el plan por unanimidad, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) optó por un camino distinto.
La FMF confirmó que fue notificada por la FIFA el 28 de julio de 2026 sobre la propuesta del presidente Gianni Infantino para incrementar los ingresos del programa FIFA Forward a partir de un nuevo modelo financiero.
El organismo, encabezado por Mikel Arriola, no respaldó ni rechazó la iniciativa. Explicó que participará en las mesas de trabajo organizadas por la FIFA antes de definir el sentido de su voto.
“La FMF agotará dicho proceso de estudio y análisis para tomar la decisión que más convenga al desarrollo del futbol mexicano”, señaló el comunicado oficial.
Esta postura cautelosa contrastó con la posición unánime de la Concacaf y generó críticas de aficionados y analistas en México, quienes acusaron a la federación de mantener una posición ambigua frente a un tema que consideran de fondo para el futuro del deporte.
El punto de quiebre: una FIFA dividida entre negocio y gobernanza
El conflicto expone dos visiones enfrentadas sobre el futuro del organismo. Por un lado, Infantino defiende el plan como una vía para multiplicar los recursos destinados al desarrollo del futbol en todo el mundo.
Por el otro, UEFA, Concacaf y la AFC sostienen que la falta de consultas previas y la entrada de capital privado ponen en riesgo la neutralidad, la transparencia y el modelo de gobernanza que ha sostenido a la FIFA durante décadas.
La fecha del 19 de septiembre de 2026 marcará el desenlace de esta disputa. Ese día, las 221 federaciones deberán decidir si respaldan o rechazan el rediseño financiero más ambicioso en la historia reciente del organismo.

