La Universidad Nacional Autónoma de México atraviesa una de sus mayores crisis de credibilidad en su proceso de admisión. El examen de ingreso a licenciatura 2026-2027, aplicado por primera vez de forma completamente digital, quedó bajo sospecha por resultados estadísticamente atípicos.
La institución suspendió las inscripciones que debían iniciar este lunes 27 de julio. La UNAM decidió pausar el proceso porque la aplicación operó con fallas: no detectó a quienes confesaron usar inteligencia artificial para responder, pero sí canceló pruebas a otros aspirantes por ruido, problemas de internet o apagones.
¿Qué pasó con el examen UNAM 2026?
El examen de admisión 2026 fue el primero que la UNAM aplicó de manera totalmente virtual. La prueba se realizó entre mayo y junio, con 120 preguntas de opción múltiple.
Para vigilar la evaluación a distancia, la universidad activó un sistema mixto. La universidad implementó un mecanismo de vigilancia que combinó monitoreo humano e inteligencia artificial, diseñado para detectar conductas anómalas durante la aplicación del examen. El Imparcial
Sin embargo, ese sistema antifraude mostró huecos importantes. Estudiantes que reconocieron abiertamente haber usado IA para contestar no fueron identificados, mientras que otros perdieron su oportunidad por fallas técnicas ajenas a cualquier trampa.
Ante el escándalo, el rector actuó. Leonardo Lomelí Vanegas instruyó la elaboración de un informe detallado sobre el concurso de selección y ordenó crear una comisión técnica integrada por especialistas universitarios, encargada de evaluar el examen, los procedimientos y los resultados obtenidos por los aspirantes.
Las anomalías detectadas, una por una
Los especialistas identificaron varios patrones fuera de lo normal al comparar los resultados de 2026 con los históricos.
Aumento inusual de aciertos. El profesor del Tecnológico de Monterrey, José Manuel Toral, analizó datos públicos con herramientas de software y detectó cambios drásticos en la distribución de los aciertos de los aspirantes.
Fallas en la supervisión remota. La investigadora del Cinvestav, Alma Maldonado, señaló que estos resultados evidencian fallas en los mecanismos de supervisión de las pruebas aplicadas de forma remota, ya que el uso exclusivo de la cámara frontal facilitó que algunos sustentantes emplearan herramientas externas sin ser detectados.
Puntuaciones perfectas sin precedentes. Un análisis reveló patrones sospechosos, entre ellos un número sin precedentes de puntajes perfectos y aumentos inusuales en los puntajes mínimos de ingreso para ciertas carreras.
Rechazo de aspirantes competitivos. Un estudio de Gerardo Guerrero, economista y científico de datos del ITAM, encontró que el examen dejó fuera a cerca de 5 mil aspirantes que se desempeñaron de forma competitiva respecto a años previos, equivalente al 3% de los 167 mil participantes.
¿Quiénes están involucrados en el presunto fraude?
La UNAM no solo detectó anomalías en los resultados. También identificó una red externa que habría lucrado con el proceso.
La institución mencionó posibles prácticas ilegales relacionadas con personas y empresas que ofrecieron servicios fraudulentos a los aspirantes, según su comunicado oficial.
El investigador Eduardo Backhoff, expresidente del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, planteó una hipótesis adicional: la posible operación de grupos que ofrecían garantizar altos puntajes a cambio de pagos que oscilarían entre 20 mil y 50 mil pesos por aspirante.
Además, cuentas en redes sociales cobraban hasta mil 500 pesos por las supuestas respuestas de los exámenes 2026 de la UNAM e IPN, de acuerdo con reportes recientes.
¿En qué consistió la falla del sistema antifraude?
El corazón del problema está en la plataforma tecnológica. La UNAM explicó que su sistema permite captar y grabar cualquier conducta realizada por cada aspirante durante el examen, como apoyo estratégico para el monitoreo humano.
El mecanismo funcionó de forma desigual. Por un lado, canceló pruebas por completo a quienes tuvieron interferencias técnicas legítimas, como cortes de luz o fallas de conexión. Por otro, no logró frenar a estudiantes que públicamente admitieron haber recurrido a inteligencia artificial para resolver las preguntas.
Este desbalance alimentó la desconfianza de miles de familias, que ahora exigen explicaciones claras sobre los criterios usados para descalificar o aprobar exámenes.
¿Cuánto costó el presunto fraude y qué pasó con los resultados?
El impacto económico para las familias afectadas resulta considerable. Los montos denunciados por servicios fraudulentos habrían llegado hasta los 50 mil pesos por aspirante, según las hipótesis planteadas por especialistas en evaluación educativa.
En cuanto a los resultados oficiales, la UNAM evaluó a 158 mil 712 aspirantes durante la segunda jornada de aplicación del examen. La universidad canceló la prueba al 2% de ese total tras detectar comportamientos irregulares.
De la cifra total de sustentantes, solo 21 mil 962 obtuvieron un lugar por concurso de selección, mientras que 28 mil 151 más ingresarán mediante Pase Reglamentado. En conjunto, la UNAM recibirá a 50 mil 113 alumnos de primer ingreso a licenciatura.
Antes incluso de publicarse los resultados finales, el sistema ya había mostrado alertas. Durante los dos primeros fines de semana de aplicación, la universidad bloqueó el acceso a mil 117 personas por inconsistencias y patrones de comportamiento atípicos.
Medidas anunciadas por la UNAM y la SEP
La respuesta institucional escaló rápidamente. El 3 de julio, la UNAM presentó una denuncia penal ante las autoridades competentes para investigar y sancionar posibles delitos relacionados con el concurso de selección.
Como medida más drástica, la universidad suspendió de manera provisional las inscripciones para el primer ingreso a todas las licenciaturas del ciclo escolar 2026-2027/1. La medida congela la entrega de documentos que estaba prevista desde este 27 de julio.
Por ahora, la comisión técnica sigue trabajando sin fecha definida de conclusión. La UNAM no ha anunciado una anulación general del proceso ni la cancelación masiva de resultados, mientras determina si el aumento de aciertos responde a factores académicos, técnicos o a irregularidades comprobadas.
¿Cuántos estudiantes están involucrados?
Las cifras dimensionan la magnitud del caso. Participaron 158 mil 712 aspirantes en el examen de licenciatura 2026.
De ese universo, la universidad canceló más de 3 mil exámenes por presunta trampa, equivalentes al 2% del total de sustentantes. A esto se suma el bloqueo previo de mil 117 personas durante las primeras jornadas de aplicación.
El estudio del ITAM añade otra capa al problema: cerca de 5 mil aspirantes con desempeño competitivo quedaron fuera del proceso, pese a no mostrar comportamientos irregulares evidentes.
Nivel de los casos anómalos y exceso en los aciertos
Los especialistas coinciden en que el fenómeno no fue marginal ni aislado. El análisis del profesor José Manuel Toral documentó cambios drásticos en la distribución de aciertos, una desviación estadística poco común para un examen con más de 150 mil sustentantes.
El hallazgo más alarmante es el crecimiento en el número de aspirantes con exámenes sobresalientes y el aumento en la cantidad mínima de aciertos requerida para ingresar a distintas carreras, lo que sugiere una inflación generalizada de puntajes respecto a generaciones anteriores.
La institución continúa recibiendo y atendiendo solicitudes de revisión presentadas por aspirantes no seleccionados y por quienes tuvieron su participación cancelada, quienes ya cuentan con citas para conocer personalmente la evidencia de su caso.
Lo que viene para los aspirantes
Mientras la comisión técnica trabaja, miles de jóvenes esperan certeza sobre su lugar en la universidad. Algunos aspirantes ya exigen el regreso al formato presencial para el próximo ciclo, argumentando que el modelo en línea resultó vulnerable.
La UNAM insiste en que el único mecanismo válido para obtener un lugar es participar en el proceso oficial de admisión, y reitera su llamado a no contratar servicios que prometan garantizar el ingreso.