PGD de Brugada desata rebelión vecinal: acusan control político y uso electoral rumbo a 2027

• Organizaciones ciudadanas y Copacos denuncian que el gobierno capitalino y la mayoría de Morena buscan imponer un modelo de control territorial, limitar la participación vecinal y favorecer intereses políticos e inmobiliarios.

Ernesto Madrid

Voceros de Ciudadanos Unidos y representantes de Comisiones de Participación Comunitaria (Copacos) de al menos seis alcaldías acusaron que el gobierno de Clara Brugada no tiene intención de reiniciar el proceso del Plan General de Desarrollo (PGD) 2025-2045, pese a que, aseguran, el proyecto “nació viciado” y responde más a objetivos político-electorales rumbo a 2027 que a una verdadera planeación urbana de la Ciudad de México.

Los inconformes sostienen que, detrás del discurso de participación ciudadana, existe una estrategia para consolidar estructuras territoriales afines a Morena mediante mecanismos de control vecinal vinculados a programas, recursos y decisiones urbanas impulsadas desde el Instituto Electoral de la Ciudad de México y respaldadas por operadores políticos locales.

De acuerdo con representantes vecinales, los proyectos promovidos desde distintas instancias gubernamentales buscan condicionar apoyos y recursos a grupos cercanos al partido en el poder, además de incentivar la entrega de datos personales y la afiliación política en colonias y barrios de la capital.

Aseguran que, aunque el condicionamiento no ocurre directamente desde oficinas gubernamentales, sí existe una operación política territorial encabezada por estructuras afines a Morena para controlar la vida comunitaria y las decisiones vecinales.

PGD de Brugada desata rebelión vecinal: acusan control político y uso electoral rumbo a 2027

“Lo que buscan es tener colonias alineadas políticamente, no ciudadanos participando libremente”, denunciaron representantes de Copacos de alcaldías como Álvaro Obregón, Coyoacán, Cuauhtémoc y Tlalpan.

Los vecinos también advirtieron que el modelo de consultas planteado para discutir el PGD reduciría la participación ciudadana a ejercicios controlados mediante votaciones a mano alzada y asambleas donde grupos previamente organizados podrían imponer decisiones relacionadas con usos de suelo, desarrollo urbano y proyectos inmobiliarios.

Laura Álvarez, representante vecinal de Álvaro Obregón, sostuvo que el actual esquema representa “un retroceso total” porque excluye voces ciudadanas, académicas y técnicas en decisiones fundamentales para el futuro de la ciudad.

A 41 días de haber entregado una primera solicitud acompañada de más de 10 mil firmas para exigir la reposición del proceso, los inconformes afirman no haber recibido respuesta ni de la jefa de Gobierno ni del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva.

Por ello, este jueves presentaron un nuevo paquete con 11 mil 794 firmas —3 mil 745 físicas y más de 8 mil digitales mediante Change.org— que se suman a las ya entregadas en abril para exigir la cancelación del actual procedimiento y el reinicio de una consulta pública real.

PGD de Brugada desata rebelión vecinal: acusan control político y uso electoral rumbo a 2027

Las organizaciones ciudadanas acusaron también que la mayoría legislativa de Morena en el Congreso capitalino podría facilitar la aprobación del PGD sin un debate de fondo, incluso mediante la figura de “afirmativa ficta”, lo que permitiría validar el documento si los diputados no lo discuten dentro de los plazos legales.

Además del componente político, los vecinos alertaron sobre posibles modificaciones a usos de suelo y beneficios indirectos para desarrolladoras inmobiliarias interesadas en regularizar proyectos actualmente restringidos en zonas de Álvaro Obregón, Tlalpan y Cuajimalpa.

“Todo parece estar concentrado en el Mundial de Futbol y no en resolver los problemas reales de planeación de la ciudad”, reprocharon representantes vecinales, quienes advirtieron que, de mantenerse el silencio institucional, podrían iniciar movilizaciones, marchas y bloqueos antes del arranque de la Copa Mundial de 2026.

Los inconformes insistieron en que no están en contra de un Plan General de Desarrollo, sino de un proceso que, afirman, excluye a los ciudadanos y concentra decisiones estratégicas en estructuras políticas y grupos de interés. “Esto apenas comienza. Cada firma representa a una persona preocupada por el futuro de la ciudad”, concluyeron.

@JErnestoMadrid
jeemadrid@gmail.com

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