Columna Almanaque
Por Diego Sánchez González
Mil cuatrocientos veinte días son los que habrán transcurrido entre el silbatazo final del Mundial 2026 y el inaugural del torneo de selecciones más importante a nivel mundial.
La cuenta regresiva comenzó. Lo que parece aún lejano, en el mejor de los casos resolverá más dudas de las que generará. Quizá es demasiado pronto para volver a desbordar energía por la selección, pero no tanto como para ser conscientes del impacto y lo que significó volver a ser anfitriones del mundo.
Aún cuando algunas ligas de fútbol no han iniciado después del Mundial, es tiempo de hacer una evaluación tanto al interior como al exterior: qué fue, qué dejó y qué faltó en ese torneo tan importante.
El Mundial 2026 en números
- 48 selecciones: primera vez con la participación de tantos equipos en la historia del torneo.
- 1,248 jugadores convocados en total.
- 308 goles anotados durante la competencia.
- Un nuevo máximo anotador en la historia de los mundiales.
- Poco más de 2 mil millones de espectadores combinados alrededor del mundo, cifra que —como es costumbre— será superada en el próximo mundial.
- Un despliegue de más de 120 mil elementos de seguridad, una proporción cercana a 100 elementos por cada jugador del torneo, reflejo de la escala del blindaje necesario para un evento de esta magnitud.
Dentro de la cancha: el camino de México en el Mundial 2026
México firmó una fase de grupos perfecta, con portería invicta hasta octavos de final, ronda en la que terminó su participación ante una Inglaterra que desde un inicio se perfilaba como seria contendiente al trofeo, apuntando a cumplir el famoso “It’s coming home”.
Fuera de la cancha: renovación generacional
México fue una de tantas selecciones que vivió una renovación generacional durante el torneo:
- Guillermo Ochoa cerró el ciclo más largo de un mexicano en Copas del Mundo.
- Raúl Jiménez demostró el gran momento en que llegaba y pudo aportar al marcador en más de una ocasión.
Sin embargo, la verdadera herencia no está en los que se van, sino en los que se quedan y en los que apenas empiezan a alzar la mano.
La nueva generación que hereda la Selección Mexicana
Gilberto Mora, a los 17 años, ya sabe lo que es ser titular en un Mundial; ojalá dentro de los próximos 12 meses pueda concretar su salida hacia el fútbol extranjero.
Mateo Chávez, Obed Vargas, Brian Gutiérrez, Armando “Hormiga” González, Erik Lira y Raúl Rangel no solo llegaron: se instalaron. Junto a ellos, Julián Quiñones y Johan Vásquez forman la columna que Rafael Márquez heredará para el camino hacia 2030.
El verdadero legado del Mundial 2026
Las expectativas son altas. El seleccionado nacional y los jugadores deberán asimilar esto y comportarse a la altura. A nadie se le exige que logre lo imposible, pero si algo aprendimos durante el torneo pasado es que sí es posible lograr cosas, materializar sueños y competir.
Ojalá esta selección haya sido inspiración para muchos: connacionales y extranjeros fueron testigos del poder del “¿Y si sí?”.
Sin importar la edad o el contexto, realmente es posible llegar a más, conseguir más y prepararse más. Esa es la verdadera semilla que el 2026 deja sembrada.
Lo que sigue: rumbo a Santo Domingo 2026
Por lo pronto, la robusta delegación mexicana está dando frutos en los XXV Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, Santo Domingo 2026, porque el talento, la pasión y el corazón mexicano no están reservados exclusivamente para el fútbol.
Te leo.