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Por Viviana Erika Solorio*
El siete de enero de 2025 mi primera columna del año, publicada en ContraRéplica, la dediqué a las niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres, titulada: ¡INACEPTABLE!, para visibilizar que millones son víctimas de la violencia que se ejerce dentro de los hogares, en los espacios públicos y privados, así como desde muchos gobiernos.
“La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, 1979), que busca garantizar que las mujeres gocen de sus derechos en igualdad de condiciones con los hombres. La violencia persiste, al parecer es un mal interminable”.
La exigencia por el reconocimiento a nuestros derechos humanos de forma constante, indignante y dolorosa no tiene justificación, mientras un puñado de gobernantes buscan constantemente llegar al “poder”, sin importar las vejaciones de las víctimas a nivel mundial, es una total vergüenza.
“Resulta sumamente preocupante que las investigaciones y congresos internacionales no se implementen en su totalidad para que exista una gran mejoría y evitar la violencia contra las niñas, adolescentes y mujeres. ¡Es lamentable, vergonzoso e inaceptable!”.

La violación a los derechos humanos no conoce fronteras – Por el Bien Común – Opinión
El 11 de febrero de 2025 se publicó mi columna: POR NUESTRAS NIÑAS Y NIÑOS, y casi un año después seguimos con la deshumanización que aún está presente en las sociedades y que jamás será justificante para ignorar las carencias tan intolerables en las que viven niñas, niños y adolescentes, consecuencia de la pobreza, el hambre, trata de personas, reclutamiento por parte del crimen organizado y la falta de políticas que garanticen el bienestar de los menores de edad.
Es urgente que las personas que laboran en los tres poderes de gobierno trabajen en la prevención de los delitos con un enfoque multidisciplinario, las políticas públicas que se elaboren e implementen en México, así como en otras naciones tienen que tener un enfoque de justicia social y equidad de género.
El abuso de poder, fueron palabras recurrentes en mis columnas de 2025, porque todas y todos sabemos perfectamente que se ejerce sin ningún remordimiento dentro de las administraciones públicas, en donde las y los servidores públicos que ostentan cargos en los gobiernos, violan los derechos humanos de millones de personas. Ellos y ellas son los principales que deberían de respetar los derechos, ser humanos y actuar con humanismo.
La Real Academia Española define humanismo: “Doctrina basada en la consideración del ser humano como centro de todas las cosas”.
Así, tan lamentablemente cerramos este 2025 con no muy buenas noticias, tratando de ser conscientes de que el bien común se trabaja diariamente desde cualquier trinchera y lugar del mundo, sabiendo que hay millones de personas que no tuvieron las mismas oportunidades de tener una calidad de vida. La falta de conocimiento no nos exime.
Viviana Erika Solorio, activista de derechos humanos. Mtra. Administración y Políticas Públicas con Enfoque en Gestión Política.
Fuente: ContraRéplica