Washington, Estados Unidos.- El Gobierno de Estados Unidos interceptó este miércoles 7 de enero dos nuevos petroleros en aguas internacionales a los que acusó de cometer “actividades ilícitas”. Se trata del Motor Tanker Bella I, de bandera rusa, capturado en el Atlántico Norte, y el segundo Motor Tanker Sophia, abordado cerca del Caribe.
La secretaria de Seguridad de Estados Unidos, Kristi Noem, informó a través de sus redes sociales que la Guardia Costera estadounidense realizó los abordajes consecutivos, “meticulosamente coordinados” en los buques cisterna de la llamada “flota fantasma”, los cuales afirmó, habrían estado en Venezuela o se dirigían a ese país.
“Bajo el liderazgo audaz y visionario del Presidente Trump, los equipos tácticos de la Guardia Costera de Estados Unidos trabajaron en estrecha colaboración con sus homólogos de los Departamentos de Guerra, Justicia y Estado y utilizaron su experiencia especializada para llevar a cabo estas operaciones y realizar dos abordajes seguros y efectivos con pocas horas de diferencia”, aseguró Noem.
In two predawn operations today, the Coast Guard conducted back-to-back meticulously coordinated boarding of two “ghost fleet” tanker ships— one in the North Atlantic Sea and one in international waters near the Caribbean. Both vessels —the Motor Tanker Bella I and the Motor… pic.twitter.com/EZlHEtcufX
— Secretary Kristi Noem (@Sec_Noem) January 7, 2026
Detalló que el Bella I, identificado por Rusia como Marinera, llevaba semanas intentando evadir a la Guardia Costera, incluso cambiando su bandera y pintando un nuevo nombre en el casco mientras era perseguido, “en un intento desesperado y fallido por evadir la justicia”.
“La heroica tripulación del USCGC Munro persiguió a este buque en alta mar y a través de tormentas peligrosas, vigilando diligentemente y protegiendo a nuestro país con la determinación y el patriotismo que enorgullecen a los estadounidenses”, añadió.
En tanto, el Comando Sur de Estados Unidos señaló que la intervención en el Motor Tanker Sophia se llevó a cabo sin incidentes, antes del amanecer, y en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional.
Detalló que la embarcación operaba en aguas internacionales del mar Caribe y realizaba supuestas actividades ilícitas, por lo que es “escoltado” hacia territorio estadounidense para su disposición final.