¿Cuando caerá “El checo”?, es la pregunta.
El Ejército Mexicano y la Guardia Nacional capturaron a Sergio “N”, alias “El Señor de la A”, en Ojinaga, Chihuahua. El operativo ocurrió el 28 de octubre y derivó del intercambio de información con el gobierno de Estados Unidos y de labores de inteligencia militar central de la Defensa; los elementos lo detuvieron en flagrancia junto con otra persona.
Las autoridades lo ubican como jefe de plaza de La Línea. Su zona de operación era el municipio de Rosales, Chihuahua, y el plot twist del caso es familiar: su jefe directo era su propio hijo.
Un negocio “de papá e hijo”
Según la Defensa, “El Señor de la A” movía droga y traficaba personas de México hacia Estados Unidos, y respondía a las órdenes directas de su hijo, Sergio Pedro “N”, alias “Checo”, a quien la dependencia identifica como jefe regional de La Línea.
Sí, leíste bien: la jerarquía criminal invierte el orden generacional. El padre ejecutaba y el hijo mandaba. Una estructura que, más que red flag, retrata cómo estos grupos funcionan como empresas familiares con roles bien definidos.
La Línea, por su parte, es una organización afín al Nuevo Cártel de Juárez (NCDJ).
Del avión militar al juez federal
Tras la captura, la Defensa no perdió tiempo. Un avión de la Fuerza Aérea Mexicana llevó al detenido a la Ciudad de México para presentarlo ante un juez federal de control; a su acompañante, en cambio, lo dejaron a disposición de la FGR en la capital de Chihuahua.
El dato clave para entender el mood del caso: medios reportan que la justicia estadounidense lo requiere para un proceso de extradición por narcotráfico y tráfico de personas, y que el juez que lo espera emitió la orden de aprehensión con esos fines. Traducción: Washington lo quiere de su lado de la frontera.
La Línea, en la mira desde septiembre
Esta captura no llega sola. Hace menos de dos meses, otro golpe sacudió al mismo grupo en la misma ciudad. El Ejército y la Guardia Nacional detuvieron en Ojinaga a Epifanio “N”, alias “Pepa”, a quien la Sedena señaló como presunto jefe de plaza de La Línea.
El hilo conductor salta a la vista. En el reporte oficial de aquella detención, las autoridades también vincularon a “Pepa” con Sergio Pedro “N”, alias “Checo”, el mismo hijo que ahora aparece como jefe de “El Señor de la A”.
Para el Comando Norte de Estados Unidos, la caída de “Pepa” significó la primera captura de alto perfil de un líder clave de La Línea desde que Washington la designó Organización Terrorista Extranjera. En ese operativo, las fuerzas federales también arrestaron a su hijo, Alejandro “N”, y aseguraron un inmueble, cinco armas de fuego, 16 cargadores, 400 cartuchos y dos vehículos.
¿Y “Checo”? La pregunta incómoda
Aquí viene la parte crítica. Dos mandos de plaza caen en menos de dos meses, y ambos expedientes apuntan hacia la misma figura: “Checo”. Sin embargo, el comunicado de la Defensa no reporta su captura.
El patrón sugiere que las autoridades avanzan de abajo hacia arriba, desmontando la estructura alrededor del jefe regional. La duda es si este cerco terminará en su detención o si la organización simplemente reacomodará piezas, algo que ha pasado antes.
Un territorio con historial pesado
Ojinaga no es un punto cualquiera del mapa. La región conocida como el “Triángulo de Ojinaga”, que abarca Ojinaga, Coyame del Sotol y Manuel Benavides, vive episodios intensos de violencia por purgas internas de La Línea y por incursiones de facciones del Cártel de Sinaloa.
El historial incluye otros nombres. En agosto de 2023, la Patrulla Fronteriza arrestó a Sergio Menchaca Pizarro, alias “El Menchaca”, cerca de Presidio, Texas; después, fiscales lo acusaron de liderar las operaciones de La Línea en Ojinaga. Menchaca terminó declarándose culpable y enfrenta una posible cadena perpetua.
La presión desde Estados Unidos
El factor binacional pesa cada vez más. En octubre de 2024, la OFAC del Departamento del Tesoro describió a La Línea como un grupo que controla rutas estratégicas de narcotráfico y tráfico de personas hacia Estados Unidos, y que se financia cobrando cuotas a otros grupos.
Incluso el nombre del grupo genera debate. De acuerdo con InSight Crime, algunos integrantes de La Línea comenzaron a presentarse como Nuevo Cártel de Juárez, aunque no queda claro si se trata de una escisión o de un simple cambio de nombre.
Lo que sí queda claro: la cooperación de inteligencia entre ambos países se volvió la pieza central de estos operativos. Y si la extradición avanza, “El Señor de la A” podría seguir el mismo camino que otros mandos de la frontera chihuahuense.