Michoacán vive un fin de semana clave para su economía
Tras tres días de bloqueo, México y Estados Unidos destrabaron el envío del fruto que representa el principal producto agrícola de exportación del estado.
El bloqueo que encendió las alarmas
El pasado miércoles 5 de agosto, Washington tomó una decisión que puso en jaque a miles de productores michoacanos.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) suspendió las inspecciones de su personal en territorio mexicano.
El motivo: una alerta de seguridad por amenazas contra funcionarios estadounidenses que supervisan los empaques certificados.
No fue un hecho aislado. Se trató del tercer episodio de este tipo desde que comenzó el año, lo que evidencia la fragilidad del esquema binacional de supervisión fitosanitaria.
La suspensión detuvo de golpe la inspección y el embarque de nuevos cargamentos hacia el mercado estadounidense, el destino de casi el 90 % de las exportaciones aguacateras mexicanas.
Un acuerdo negociado contra reloj
Durante tres días, autoridades de ambos países sostuvieron conversaciones para reactivar el flujo comercial sin descuidar la seguridad de los inspectores.
El resultado llegó el sábado 8 de agosto. El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, confirmó a través de sus redes sociales la reanudación parcial de las actividades oficiales estadounidenses.
La reactivación cubre cuatro zonas específicas: Tancítaro, Tacámbaro, Uruapan y el corredor carretero entre Morelia y Pátzcuaro.
Johnson fue claro al señalar que se trata de un proceso “continuo y gradual”, no de un regreso total a la normalidad.
El papel de la seguridad mexicana
Para lograr el acuerdo, el gobierno mexicano reforzó de manera notable su presencia en la región aguacatera.
La Secretaría de la Defensa Nacional desplegó mil 557 elementos entre Ejército y Guardia Nacional en Michoacán.
Estas fuerzas se distribuyeron en centros de empaque, rutas de transporte y puntos de inspección sanitaria, los eslabones más sensibles de la cadena de exportación.
El embajador Johnson reconoció públicamente el trabajo conjunto con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, encabezada por Omar García Harfuch, así como la coordinación con la Secretaría de Agricultura, a cargo de Columba López Gutiérrez.
“El negocio del aguacate es mutuamente beneficioso para los Estados Unidos y México”, subrayó el diplomático en su mensaje.
Nueve mil toneladas represadas salen a la frontera
La reapertura no se quedó en anuncios. Ese mismo sábado comenzó la salida gradual de aguacate que llevaba días detenido.
Luis Javier de la Rocha, director de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM), explicó a medios nacionales que se trató de alrededor de 9 mil toneladas.
Ese volumen correspondía a fruta que ya estaba empacada y a la temperatura necesaria para viajar cuando se frenaron las actividades del USDA.
De la Rocha precisó que la salida no fue simultánea, sino un proceso paulatino que arrancó el mismo día del acuerdo.
Además, otras mil toneladas adicionales entraron al proceso de refrigeración requerido para poder exportarse próximamente, aunque todavía no estaban listas para cruzar la frontera.
Un golpe directo a 82 empresas certificadas
La magnitud del bloqueo se entiende mejor con una cifra: al menos 82 empresas certificadas para exportar resultaron afectadas por la suspensión.
Sus instalaciones se ubican en municipios como Uruapan, Peribán, Morelia, Tancítaro, Tacámbaro, Nuevo Parangaricutiro, Tingüindín, Ario de Rosales y Zitácuaro.
Para una industria que depende casi por completo del mercado estadounidense, cada día de parálisis representa pérdidas económicas directas para productores, empacadores, transportistas y jornaleros.
Michoacán, bajo la alerta de viaje más alta
Pese al destrabe comercial, el panorama de seguridad en la entidad sigue siendo delicado.
El Departamento de Estado de Estados Unidos mantiene a Michoacán en el Nivel 4 de su advertencia de viaje, la clasificación más alta que existe para sus ciudadanos.
La embajada estadounidense señaló que continuará monitoreando las condiciones locales y ajustará sus operaciones conforme evolucione la situación, en coordinación permanente con el gobierno mexicano.
Entre las recomendaciones vigentes para el personal y visitantes estadounidenses destacan mantenerse informados sobre la situación local, registrarse en el Programa STEP para recibir alertas de seguridad y contactar a la embajada en caso de requerir asistencia consular.
Lo que dicen las autoridades estatales
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, calificó la reanudación como un reconocimiento directo a la estrategia de seguridad impulsada desde el gobierno federal.
Para las autoridades estatales, el acuerdo confirma que el modelo de cooperación bilateral, sostenido en más presencia militar y vigilancia coordinada, puede sostener la actividad exportadora incluso ante episodios de riesgo.
Un mercado que no puede darse el lujo de detenerse
El aguacate michoacano no es un producto más. Es el motor agroexportador más importante del estado y una pieza clave en la relación comercial entre México y Estados Unidos.
Cada suspensión, por breve que sea, golpea directamente los ingresos de miles de familias que dependen de la cadena productiva: desde el corte en huerta hasta el transporte refrigerado que cruza la frontera.
Por ahora, el acuerdo alcanzado este sábado ofrece un respiro. Pero, como advirtió el propio embajador Johnson, la normalización total dependerá de que las condiciones de seguridad se sostengan en el tiempo.