Ernesto Madrid
El paquete económico para 2023 presentado por el gobierno de México, da por descontado que sus estimados económicos no se cumplirán, por lo que contempla un endeudamiento en su apartado de Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) de 1.29 billones de pesos, es decir un 23.4% más, lo que equivale a 294 mmdp por arriba de lo aprobada en 2022.
Lo anterior es resultado de un análisis profundo del documento que realizó México Evalúa denominado ’10 Riesgos y Desventuras del Paquete Económico 2023’, el cuál consta de 27 páginas en las que destaca que las perspectivas económicas de ingresos son muy optimistas y no se conseguirán, sobre todo, si el crecimiento del PIB en 2023 fuera de 2.5% –cercano al estimado más optimista–, por lo que la pérdida recaudatoria en ingresos tributarios sería de 23 mil millones de pesos (mmdp).
Dicho de otra manera, ya no se puede sostener el discurso de la austeridad por lo que Hacienda tendrá que recurrir a más deuda del exterior, que viendo a su interior esta cifra representará 4.1% del PIB, la mayor proporción desde lo observado en 2014, pero de hecho, desde 2008, año a partir del cual hay cifras disponibles, sólo en 2019, 2014 y 2015 los RFSP han superado los cuatro puntos del PIB: 4.1, 4.5 y 4.0 %, respectivamente, además, el saldo negativo será de 1.13 billones de pesos o 3.6% del PIB, la mayor proporción que se tenga registro desde 1990.
Lo anterior, de acuerdo con el documento, obedece a que Hacienda parece saber que la inflación y las tasas de interés se mantendrán elevadas; por eso en 2023 espera un costo financiero de la deuda de 1.07 billones, 13.6% (129.2 mmdp) mayor en términos reales que el estimado al cierre en 2022, lo que, como porcentaje del PIB representará 3.4%, la mayor proporción desde inicios del milenio.
¿Qué sucederá? Bueno pues que la situación empujará el Balance Primario –Ingresos menos gasto, menos costo financiero– a números negativos (-0.2% del PIB); es decir, se tendrá que recurrir a deuda para pagar la deuda pasada. Con este endeudamiento, se pretende aumentar el Saldo Histórico de los Requisitos Financieros del Sector Público (SHRFSP) hacia un 49.8% del PIB.
No obstante, de acuerdo con el análisis, este dato también está sobrestimado pues, de nuevo, toma en cuenta un crecimiento irreal de 3%: si la economía creciera 1.3%, como calcula la mayoría de los analistas, la misma deuda pesará más en una economía de menor tamaño, y superará el 51% del PIB.

Para cumplir las proyecciones del Paquete Económico se necesitará cash ¿De dónde saldrá?
Ahora, el problema ‘más grave es que la deuda va en camino de volverse insostenible’ ya que desde 2019 se ha roto la ‘regla de oro’ del financiamiento sostenible, la cual reza que la deuda pública debe ser, por lo menos, del mismo nivel que la inversión física así se favorece el crecimiento económico, que, a su vez, a través de mayor recaudación, permite pagar la deuda en el futuro.
Lo delicado del caso es que con los datos oficiales actuales, se puede observar que durante el sexenio pasado esta regla se cumplió, es decir, entre 2012 y 2018 la razón entre inversión y endeudamiento fue de 1.34 o 34% superior o dicho de otra forma, por cada peso de endeudamiento (RFSP) se destinaron 1.34 pesos a inversión física el pero es que en 2019 al cierre estimado de 2022 la razón inversión/endeudamiento cayó a 0.8, ¿qué significa esto? que sólo se gastan 80 centavos en inversión por cada peso de endeudamiento y el resto del financiamiento va a pagar gasto corriente, es decir, salarios de la burocracia, lo cual no es sostenible.
Además, hay otra realidad, que, con estimados de ingresos tan optimistas, cualquier imprevisto en 2023 puede ser “fatídico para las finanzas públicas, ante el agotamiento de los fondos de previsión” alerta el organismo, esto debido a que en los primeros dos años del actual Gobierno se agotó el 97% de los recursos del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP), y desde entonces no se han tomado medidas suficientes para restablecer el colchón de las finanzas.
Pero, de acuerdo con México Evalúa, hay un detalle que las propuestas del Ejecutivo para ampliar la capitalización del FEIP es que no tienen certidumbre ya que ante un ahorro en el costo financiero de la deuda del Gobierno federal, éste ‘podrá’ efectuar las adecuaciones presupuestarias para destinarlas al FEIP o ‘podrá’ realizar aportaciones adicionales consistentes en activos financieros y los ‘podrá’ significan que quedará a discreción de Hacienda cuándo y cuánto destinará estas aportaciones y ahorros por lo que no hay garantía y la deuda estará en riesgo de volverse insostenible.