Ya es oficial. El FBI culpó a Corea del Norte del hackeo a Binance, el mayor robo de criptomonedas de la historia. La agencia identificó al grupo TraderTraitor, una unidad de hackers del régimen de Pyongyang, como responsable de sustraer más de 6,000 millones de dólares del exchange más grande del mundo.
Mientras tanto, Binance asegura que ya repuso el 95% de lo robado con su propio dinero y reabrió los retiros este domingo. Ojo con el dato que más importa: los hackers no rompieron la encriptación. Hackearon a las personas y a los sistemas que la rodean.
El FBI señala a Corea del Norte por el hackeo a Binance
El FBI emitió su alerta el sábado 31 de octubre. Según la agencia, la actividad maliciosa norcoreana que llama “TraderTraitor” ejecutó el robo alrededor del 29 de octubre. El FBI, el Servicio Secreto y la unidad criminal del IRS trabajan juntos en el caso.
La agencia también rastreó el dinero. Detectó que los hackers convierten sobre todo los activos robados en ether (ETH) y prevé que los laven a través de servicios DeFi y plataformas de intercambio instantáneo.
Para frenar el lavado, el FBI pidió a operadores de nodos, exchanges, servicios DeFi y firmas de análisis blockchain bloquear transacciones ligadas a los atacantes. Publicó cientos de direcciones de Ethereum, 19 de Bitcoin y una de Solana.
Un historial que ya conocemos
No es la primera vez. El FBI ya había culpado a TraderTraitor del robo de unos 1,500 millones de dólares a Bybit en febrero de 2025. Según Elliptic, este nuevo golpe casi duplica todo lo que el régimen había robado en cripto: más de 6,500 millones en años recientes.
Ahora, la mirada crítica. Corea del Norte niega usar unidades cibernéticas estatales para robar. Y el propio presidente Donald Trump dijo el sábado que EE. UU. todavía no tenía certeza total sobre la participación norcoreana. La atribución del FBI pesa, pero el gobierno no cierra el caso.
Cómo te van a reponer tu dinero
Esta es la pregunta del millón (bueno, de los 6,300 millones). Binance eligió una ruta clara: absorber la pérdida en lugar de pasársela a sus usuarios. “Binance absorberá el impacto financiero de los fondos robados, no nuestros usuarios”, afirmó la empresa.
El mecanismo no consiste en recuperar lo robado, sino en comprar reemplazos. Binance apartó más de 6,340 millones de dólares y salió al mercado a recomprar los tokens perdidos. Con eso, ya cubrió unos 6,000 millones, el 95% del total, según Reuters.

De dónde sale el dinero
Binance armó la bolsa con tres cajones:
- Fondo SAFU: unos 581 millones de dólares (7,499 BTC) de su fondo de emergencia para usuarios. La empresa promete rellenarlo hasta 1,000 millones.
- Fondo de Seguro de Futuros: cerca de 425 millones, una reserva que normalmente cubre riesgos de liquidación en derivados.
- Tesorería corporativa: el resto, con dinero propio de la compañía.
El 5% pendiente corresponde a tokens poco líquidos, fuera de su top 10. Binance planea comprarlos por mercado abierto y mediante operaciones OTC, es decir, directamente entre grandes contrapartes.
Un detalle clave: los cerca de 3,000 millones que congelaron Tether, Circle y otros socios van por cuerda separada. Esa recuperación sigue un proceso legal propio, que puede tardar meses o años.
Retiros: vuelven, pero por fases
Binance reactivó los retiros el domingo 1 de noviembre, entre las 00:00 y las 03:00 horas del centro de México. La primera fase incluye 15 activos con más demanda, como bitcoin, ether, XRP, dogecoin, USDT y USDC. Los depósitos nunca se detuvieron.
Los usuarios reaccionaron rápido. El analista Darkfost, de CryptoQuant, contabilizó más de 4,000 millones de dólares en salidas tras la reapertura. Aun así, consideró que el ritmo de operaciones parece volver a la normalidad. Binance promete publicar una prueba de reservas completa, con tecnología de conocimiento cero, a más tardar el martes 3 de novi
Cómo burlaron la seguridad más avanzada del sector
Aquí está el plot twist técnico. Los hackers no descifraron ninguna clave. Binance insiste en que no encontró evidencia de filtración de claves privadas. Los atacantes atacaron el eslabón más débil: el humano.
Todo empezó, según Binance, con la laptop comprometida de un ingeniero DevOps. Desde ahí, el intruso entró a un contenedor de servicio y envió retiros no autorizados. Richard Teng, codirector de Binance, describió un “ataque complejo” que incluyó software malicioso diseñado para borrar evidencia.
Elliptic reconstruyó el truco. En Ethereum, los atacantes abusaron de una función llamada EIP-7702: una sola transacción con 50 autorizaciones, firmadas con la llave legítima de una hot wallet, entregó el control a un contrato “barredora”. Además, ensayaron ese contrato en otra cartera unas cuatro horas antes del golpe.
En otras palabras, el sistema firmó transacciones válidas porque los hackers controlaban quién pedía las firmas. Elliptic compara el caso con Bybit: en ambos, los atacantes comprometieron personas e infraestructura, no la criptografía.
¿Y la inteligencia artificial?
Muchos titulares hablan de un ataque “impulsado por IA”. Conviene separar lo confirmado de lo especulativo.
Lo que sí sabemos: el lavado muestra un patrón automatizado. La principal cartera de lavado en Tron hizo 546 transferencias, con una pausa mediana de 96 segundos entre cada una. Pero Elliptic aclara que, con datos on-chain, no puede determinar si detrás hay agentes de IA o simples scripts.
El contexto sí preocupa. Microsoft y Mandiant documentaron que operativos norcoreanos usan phishing asistido por IA y deepfakes para suplantar identidades. El criptógrafo Kostas Chalkias, de Mysten Labs, advierte que la IA permite a estos grupos escanear miles de contratos inteligentes en minutos. El robo a Binance cerró además un “Octubre Negro” de ciberataques en todo el mundo, que algunos expertos vinculan con herramientas de IA que bajan la barrera técnica para atacar.
La lectura crítica: hoy no hay prueba pública de que la IA abriera la puerta de Binance. Lo que sí quedó demostrado es que la mejor encriptación no sirve si alguien se apodera de la computadora que da las órdenes.
Qué significa para México y América Latina
Para millones de usuarios en la región, Binance funciona como alcancía en dólares digitales, vía para remesas y refugio contra la inflación. Argentina sigue como el país más expuesto: en 2024 generó casi el 7.2% del tráfico global de la plataforma.
En México, la buena noticia es que los retiros de las monedas más usadas ya volvieron. La mala: hasta el cierre de esta nota no localizamos ningún pronunciamiento público de la CNBV ni de Banxico. Los usuarios mexicanos dependen, en la práctica, de la palabra y del balance de una empresa privada.
Un consejo que no pasa de moda: tras cada megahackeo llegan los estafadores. No abras enlaces ni compartas datos que no vengan de los canales oficiales de Binance.
