El papa León XIV recibió el alta este sábado y dejó el Hospital Gemelli de Roma a primera hora de la tarde, donde los cirujanos le extirparon un adenocarcinoma pulmonar. El pontífice regresa al Vaticano antes de lo que la Santa Sede había previsto.
Los médicos tratantes, Luigi Carbone y Stefano Margaritora, avalaron su salida tras revisar por la mañana los análisis de sangre y una radiografía de tórax. Antes de irse, el papa celebró misa en la sala habilitada para ese fin en la décima planta del hospital.
El regreso tiene una prueba inmediata: este domingo 18 de octubre, León XIV rezará el Ángelus desde la ventana del apartamento pontificio.
León XIV, alta anticipada: cuatro días en lugar de siete
El dato llama la atención. Cuando anunció la cirugía, la Sala de Prensa calculó una hospitalización de unos siete días, pero el papa sale cuatro días después de la operación del 13 de octubre.
La lectura médica resulta favorable: el jueves, una radiografía ya mostraba una buena recuperación del pulmón afectado. Ese mismo día, León XIV retomó tareas de trabajo desde su habitación.
El viernes, el Vaticano difundió las primeras fotografías posteriores a la cirugía. En ellas, el pontífice oficia misa en el Gemelli junto a su secretario personal, el peruano Edgar Rimaycuna, con aparente buen aspecto.
De un “nódulo” a un diagnóstico de cáncer
El caso arrancó con una comunicación inusual. El domingo 11 de octubre, el propio papa anunció en el Ángelus que sus médicos le habían hallado un nódulo circunscrito en el pulmón, en fase muy inicial y bien localizado.
Esa primera versión no aclaró si la lesión era benigna o maligna. El Vaticano tampoco informó, hasta el día de la operación, que el hallazgo surgió en exámenes de rutina y no a raíz de síntomas.
La confirmación llegó la noche del martes 13. El boletín médico informó del adenocarcinoma de pulmón y de la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho. El papa pasó unas tres horas en el quirófano; la intervención en sí duró alrededor de 90 minutos, sin complicaciones.
Qué es el adenocarcinoma pulmonar
Los especialistas clasifican el adenocarcinoma como el subtipo más común de cáncer de pulmón de células no pequeñas: representa cerca del 40 % de todos los casos. Nace en las células que producen moco y que recubren los pulmones.
Lo que el Vaticano aún no dice
Aquí aparece el punto ciego de la información oficial. Los patólogos todavía analizan el tejido extraído para determinar el estadio del cáncer y definir si el papa necesita tratamiento posterior.
Hasta ahora, la Santa Sede no menciona quimioterapia ni otra terapia complementaria. Médicos ajenos al caso advierten que los resultados completos de la biopsia suelen tardar al menos una semana, de modo que el alta llega antes que el diagnóstico definitivo.
El dato no resulta menor. El estadio marcará el ritmo de la convalecencia, la agenda pública de un papa de 71 años y la credibilidad de una comunicación que, en este episodio, avanzó por etapas.
El viaje a Sudamérica, en el aire
La agenda inmediata presiona. El Vaticano suspendió todas las audiencias hasta el 20 de octubre y el cardenal Luis Antonio Tagle sustituyó al papa en la misa de clausura de la asamblea mundial sobre la familia.
Más allá, aguarda el viaje apostólico del 6 al 17 de noviembre a Uruguay, Argentina y Perú, país del que León XIV posee la nacionalidad. Algunos medios reportan que la gira sigue en pie, mientras otros recogen una postura más prudente de la Santa Sede, que pide esperar la evolución del pontífice.
Gemelli, el “tercer Vaticano”
La salida de León XIV reactiva la memoria del hospital romano. Juan Pablo II y Francisco también rezaron el Ángelus desde una ventana del Gemelli durante sus ingresos.
Con 11 hospitalizaciones papales previas entre ambos pontificados, la suite de la décima planta funciona en la práctica como una extensión de la Santa Sede. Frente al edificio, los fieles dejaron flores, velas y dibujos junto a la estatua de Juan Pablo II.
Esta vez, el paso por el hospital resultó breve. La pregunta que queda abierta ya no apunta a la cirugía, sino al informe patológico que definirá los próximos meses del pontificado.
