El Pacífico vive su propia amenaza. El huracán Trudy avanza hacia las costas de Guerrero y descargará lluvias de 75 a 150 milímetros en el centro, este, sur y sureste de esa entidad.
Trudy también empapará el norte, centro, oeste y sur de Oaxaca. El fenómeno traerá además viento fuerte y oleaje elevado en ambas costas, por lo que el SMN mantiene un aviso de ciclón tropical activo.
La coincidencia de ambos sistemas coloca a buena parte del país bajo agua al mismo tiempo: el oriente por el frente frío y el sur por el huracán.
El norte tampoco se salva
El frente frío número 2 y una masa de aire polar provocarán este viernes 16 de octubre lluvias torrenciales en el este y sureste de San Luis Potosí, el norte de Querétaro, Veracruz, Hidalgo y Puebla. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) calcula acumulados de 150 a 250 milímetros en un solo día.
Para dimensionarlo: cada milímetro equivale a un litro de agua por metro cuadrado. Eso significa que algunas zonas podrían recibir hasta 250 litros de agua en cada metro cuadrado de suelo, una cantidad que puede saturar ríos, drenajes y laderas en pocas horas.
Lluvias torrenciales: dónde pegarán más fuerte
El golpe principal caerá sobre la región de la Huasteca y las sierras que la rodean. Hablamos del oriente potosino, la Sierra Gorda queretana, la Huasteca hidalguense, el norte veracruzano y la Sierra Norte de Puebla.
Estas zonas comparten un rasgo que preocupa: montañas empinadas, ríos que crecen rápido y comunidades asentadas cerca de cauces. Cuando la lluvia se concentra en un solo día, el agua baja con fuerza por las pendientes y arrastra lodo, piedras y troncos.
El SMN advierte que estas tormentas podrían llegar acompañadas de descargas eléctricas, granizo, encharcamientos e inundaciones. La niebla también reducirá la visibilidad en carreteras y ciudades.
Viento de “Norte” en el Golfo
El mismo frente frío generará un evento de “Norte”, es decir, vientos fuertes que soplan desde el norte sobre el Golfo de México. Las costas de Tamaulipas y Veracruz registrarán rachas de 60 a 80 kilómetros por hora.
Estos vientos pueden derribar árboles, anuncios espectaculares y techos ligeros. Pescadores y prestadores de servicios turísticos en playas como Tuxpan, Veracruz o Tampico deben extremar precauciones antes de salir al mar.
Una zona de baja presión en las capas altas de la atmósfera, sobre el noroeste del país, provocará lluvias fuertes y rachas de 80 a 100 km/h en estados del norte.
Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León y Tamaulipas recibirán entre 50 y 75 milímetros. La misma cantidad caerá en Jalisco, Colima, Michoacán, Chiapas, Tabasco, Campeche y Quintana Roo.
En el centro del país, la Ciudad de México, Estado de México, Morelos, Tlaxcala y el noreste de Guanajuato tendrán chubascos con acumulados de 25 a 50 milímetros, suficientes para complicar el tráfico en horas pico.
Calor que contrasta con el agua
Pese a las tormentas, el calor no da tregua en varias regiones. Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, el oeste de Michoacán y Oaxaca alcanzarán temperaturas de 35 a 40 °C.
Veracruz, Guerrero, Tabasco, Chiapas y la Península de Yucatán rondarán entre 30 y 35 °C. Esa combinación de calor y humedad alimenta precisamente las tormentas de la tarde.
¿Qué hacer ante las lluvias?
La experiencia de años anteriores en la Huasteca y la Sierra Norte de Puebla demuestra que la prevención salva vidas. Estas son las recomendaciones básicas:
- No cruces ríos, arroyos ni calles inundadas, ni a pie ni en auto. Treinta centímetros de agua en movimiento pueden arrastrar un vehículo.
- Aléjate de laderas y cerros si notas grietas, árboles inclinados o lodo que baja.
- Ten a la mano documentos importantes, linterna, agua potable y un teléfono con carga.
- Sigue los avisos oficiales del SMN y de Protección Civil de tu estado, no rumores en redes.
- Evita viajar por carretera en zonas serranas mientras dure la lluvia intensa.
Vigilancia constante
El SMN mantiene bajo observación tanto al frente frío número 2 como al huracán Trudy. Las autoridades de Protección Civil de los estados afectados deberán activar refugios temporales si los ríos rebasan su nivel.
La pregunta de fondo sigue abierta: cada temporada, las mismas comunidades serranas enfrentan deslaves e inundaciones. La capacidad de respuesta local y la infraestructura de drenaje volverán a ponerse a prueba este fin de semana.
