Ataque en Torreón: gemelos detenidos por matar a subdirectora de la Secundaria 13. Los hermanos criminales utilizaron machetes y explosivos.
El ataque en Torreón entra en su fase judicial. La Fiscalía de Coahuila contempla celebrar este domingo 4 de octubre la audiencia inicial que definirá la situación jurídica de los dos detenidos.
La autoridad adelantó que las penas podrían superar los 50 o 60 años de prisión para cada uno. La Fiscalía pedirá que ambos permanezcan presos mientras avanza la investigación.
La Secundaria General 13 amaneció este viernes rodeada de veladoras y flores. Una patrulla municipal custodia la entrada, que sigue acordonada.
El saldo: una docente muerta y cuatro heridos
La víctima es Nery Edith Nevárez González, de 56 años, subdirectora del plantel. Los medios difieren en el apellido: algunos publican Narváez o Narvales. Los primeros datos de la necropsia apuntan a un choque hipovolémico, es decir, pérdida masiva de sangre.
El fiscal contó cuatro lesionados: dos docentes, un adulto ajeno a la escuela y un alumno de 13 años. Uno de los maestros y el estudiante siguen delicados; los otros dos permanecen estables.
El alumno, Alexis, sufrió la amputación de la mano izquierda. Un medio identifica entre los heridos al director, Gerardo N., de 49 años, hospitalizado en el Sanatorio Español.
Las listas no coinciden del todo. El secretario federal de Seguridad, Omar García Harfuch, habló de dos docentes, un estudiante y una mujer. La Fiscalía aún no publica una relación oficial definitiva.
Quiénes son “Los Cuates”
Los detenidos son hermanos gemelos de 18 años. El fiscal Federico Fernández Montañez confirmó que son originarios del ejido La Unión y exalumnos de la escuela. En la comunidad los conocen como “Los Cuates”; Milenio los identifica como Carlos y David. milenio
Según el fiscal, uno de ellos había salido hace poco de un centro de rehabilitación. También describió un entorno de desintegración familiar.
La Fiscalía no encontró indicios de que actuaran bajo el efecto de drogas o alcohol.
El móvil: imitación, no venganza
La primera versión oficial cambió en pocas horas. Por la mañana, el fiscal atribuyó el ataque a resentimientos contra la escuela.
Por la tarde corrigió. Sostuvo que no fue un ataque dirigido y que los jóvenes agredieron al azar a quien encontraron. Eligieron el plantel por cercanía y porque lo conocían.
Entre sus pertenencias y en sus declaraciones aparecieron referencias a autores de ataques similares en otros países, a quienes idolatraban.
La Fiscalía investiga además una cuenta de TikTok donde habrían publicado imágenes de armas y explosivos horas antes. Si se confirma, la pregunta incómoda es quién vio esas señales y no avisó a nadie.
Así ocurrió el ataque en Torreón
Jueves 1 de octubre, alrededor de las 8:40 horas. Los gemelos entraron durante un cambio de clase. Cruzaron la puerta principal porque, por su aspecto, los confundieron con alumnos.
Un estudiante relató que lanzaron un petardo y gritaron “¡primer aviso!”. Luego atacaron a machetazos al profesor de español.
Los adolescentes se encerraron en los salones y bloquearon las puertas con butacas. Un testigo aseguró que uno de los agresores gritó “vamos por todas las mujeres”.
Una versión periodística indica que la subdirectora intentó cerrarles el paso, pero no hay elementos suficientes para afirmarlo. Otro medio reporta que su cuerpo quedó en el baño del plantel.
Las llamadas de emergencia de las 8:50 hablaban de disparos. El fiscal aclaró después que eran petardos y descartó bombas molotov.
Los vecinos detuvieron a los agresores
La policía no los capturó. Los habitantes de La Unión, un ejido de 3 mil 600 personas al norte de Torreón, escucharon las explosiones y corrieron a la escuela.
Persiguieron a los hermanos por el patio, los sometieron y los entregaron a los agentes. Después llegaron el Ejército, la Guardia Nacional y corporaciones locales.
Reacciones y preguntas abiertas
El gobernador Manolo Jiménez Salinas prometió aplicar todo el peso de la ley. La SEP ofreció acompañamiento a la comunidad escolar.
Torreón ya vivió una tragedia escolar: en enero de 2020, un alumno del Colegio Cervantes mató a una maestra y se suicidó. Seis años después, dos jóvenes armados entraron por la puerta principal de una escuela pública sin que nadie los detuviera.
Quedan sin respuesta los protocolos de acceso, el seguimiento tras la salida del centro de rehabilitación y las alertas en redes sociales.

