La desvelada valió la pena. Miles de devotos de San Judas Tadeo desbordan este miércoles 28 de octubre el Templo de San Hipólito y San Casiano, en la esquina de Paseo de la Reforma y avenida Hidalgo. Llegaron para celebrar al santo de las causas difíciles en su fiesta más grande del año.
Mientras la fila avanza sin pausa, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) mantiene un operativo con 350 policías en la colonia Centro, alcaldía Cuauhtémoc. Su objetivo es cuidar a los feligreses y destrabar el tráfico en uno de los cruces más transitados de la capital.
Una noche en vela para cantarle a San Juditas
Muchos ni siquiera regresaron a casa el martes. Cientos de personas pasaron la noche en la estación Hidalgo del Metrobús con un solo objetivo: cruzar la puerta del templo en los primeros minutos del día.
El momento cumbre llegó a las 5:00 horas, cuando arrancaron las mañanitas y la primera misa. A partir de ahí, la parroquia programó celebraciones a lo largo de toda la jornada, con una bendición general al terminar cada una. El templo cerrará sus puertas a las 20:30 horas, así que la romería todavía tiene cuerda.
La vibra afuera mezcla devoción y fiesta de barrio. Hay mariachis, danzas y flores. Familias completas cargan en brazos sus propias imágenes del santo, algunas casi del tamaño de un niño, para que reciban la bendición.
Verde y blanco: el mood de la fe
Las veladoras verdes y blancas pintan las banquetas de Reforma. Entre el humo de la cera y el olor a flores, el paisaje parece un feed en tiempo real: cada quien graba, reza o simplemente aguanta la fila con el celular en la mano.
Los Misioneros Claretianos atienden San Hipólito desde 1892 y describen una devoción con muchas caras. Algunos rezan en silencio; otros le cantan con mariachi o llegan bailando. Nadie le pide permiso a nadie para creer a su manera.
Regalar para agradecer: la economía del milagro
Si algo vuelve viral esta fiesta cada año, es la cultura del regalo. Los devotos reparten estampas, pulseras, dulces, imágenes y hasta comida a completos desconocidos como pago simbólico por un favor recibido.
Detrás de cada bolsita hay una historia: un trabajo que por fin salió, una cirugía que terminó bien, un hijo que regresó a casa. Cambia la petición, pero el ritual de devolver se repite. Y eso explica algo que las cifras no alcanzan a medir: en una ciudad con tantas causas difíciles, San Judas funciona como una red de apoyo emocional colectiva.
Ojo: la cita no se limita a octubre. Miles de fieles visitan el templo el día 28 de cada mes, aunque la Iglesia católica reserva el 28 de octubre para conmemorarlo, junto con el apóstol San Simón.
Operativo por San Judas Tadeo: calles cerradas y rutas
La SSC activó el dispositivo el 27 y 28 de octubre. Además de los 350 uniformados, movilizó 32 vehículos oficiales, ocho motocicletas, cinco grúas y un helicóptero de los Cóndores, que vigila la zona desde el aire.
La corporación cerró tramos de Paseo de la Reforma, avenida Hidalgo (entre Eje Central y Eje 1 Poniente) y las calles Héroes, San Fernando y Francisco Zarco. Si vas en auto, la SSC sugiere estas alternativas: Eje Central, Chapultepec, Fray Servando Teresa de Mier, José María Izazaga, Doctor Río de la Loza, Circuito Interior, Insurgentes, Eje 1 Norte o Ricardo Flores Magón.
La recomendación para conductores es clara: bajarle a la velocidad, ceder el paso a los peregrinos y soltar el celular al volante.
Metro Hidalgo, en modo saturado
El Metro también entró al quite. Desde la noche del martes, 50 elementos de seguridad controlan el flujo de pasajeros en la estación Hidalgo, de las líneas 2 y 3, y permanecerán ahí todo el miércoles. Si quieres esquivar la multitud, el organismo sugiere bajar en Juárez (Línea 3) o en Bellas Artes (líneas 2 y 3). No hay horario especial de servicio.
Un santo con historia (y con polémica)
La devoción masiva en San Hipólito es más reciente de lo que parece. La imagen llegó desde España y recorrió el templo de Jesús María, la parroquia del Purísimo Corazón de María y la ciudad de Puebla antes de instalarse aquí en 1955. La afluencia creció tanto que, en 1982, la figura subió al altar mayor, entre San Hipólito y San Casiano.
El edificio tampoco es cualquier cosa. Su construcción arrancó en 1599 y concluyó en 1740, al inicio de la antigua calzada a Tacuba, el camino de la llamada Noche Triste. Sus torres giradas 45 grados respecto a la fachada lo vuelven casi único en la ciudad, y el templo obtuvo la declaratoria de Monumento Nacional en 1931.
Pero la figura del apóstol también carga con un lado incómodo. Diversos medios documentan su arraigo en la narcocultura. En Badiraguato, Sinaloa, el gobernador Rubén Rocha Moya inauguró en 2023 una estatua de 25 metros, considerada la más grande del santo en el mundo. La gran mayoría de quienes hoy hacen fila en Reforma no tiene relación alguna con ese mundo, pero el estigma todavía pesa sobre los jóvenes devotos de barrio.
Este año, además, la fiesta coincide con el arranque del ciclo de ofrendas del Día de Muertos: según el calendario popular, el 28 de octubre recibe a las almas de quienes murieron de forma trágica.
Fe que no pide permiso
Al caer la tarde, la fila sigue. Llegan oficinistas en su hora de comida, estudiantes con mochila y señoras que no fallan un solo 28. Cada quien con su causa, cada quien con su veladora.
En una ciudad que corre todo el día, San Judas Tadeo consigue lo impensable: detener Reforma. Y lo logra con lo más simple que existe: gente que todavía cree que lo imposible puede cambiar.