En cárceles de Estados Unidos "El Chapo" Guzmán y "El Mayo" Zambada

NUEVA YORK.- Un juez federal condena hoy a Ismael “El Mayo” Zambada a pasar el resto de su vida en prisión. La sentencia llega casi dos años después de que autoridades estadounidenses detuvieran al cofundador del Cártel de Sinaloa en un aeropuerto de Nuevo México, y pone fin a uno de los procesos judiciales más relevantes contra el narcotráfico mexicano desde la condena de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

El juez Brian Cogan, el mismo que sentenció a Guzmán y también condujo el juicio del excomisionado de Seguridad Genaro García Luna, lee la sentencia en una corte del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn. Cogan explica que la cadena perpetua es, en los hechos, obligatoria según la ley una vez que Zambada se declaró culpable de los cargos que enfrentaba.

Qué significa realmente la cadena perpetua impuesta

La condena implica que Zambada permanece encarcelado durante el resto de su vida, sin posibilidad de libertad condicional. A diferencia de otras sentencias, el castigo no queda a discreción del juez: la ley marca la pena máxima para los delitos que el capo aceptó, entre ellos el tráfico de cocaína y fentanilo hacia Estados Unidos durante varias décadas.

La corte no impone ninguna multa económica, pero sí ordena el decomiso de 15,000 millones de dólares en bienes, tal como pidió la fiscalía. Hasta ahora, las autoridades no confirman que hayan logrado recuperar esa cantidad. Familias como los LeBaron, que responsabilizan a Zambada de brindar apoyo al Cártel de Juárez en la masacre de Bavispe, Chihuahua, piden acceder a parte de ese dinero, y el juez admite ambas solicitudes durante la audiencia.

Todavía falta definir el penal exacto donde Zambada cumplirá su condena. La defensa busca evitar que lo trasladen a la prisión de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado, donde permanece “El Chapo” Guzmán, y pide un centro con atención médica. El juez Cogan, sin hacer una recomendación vinculante, sí pide que se tome en cuenta la condición física del capo, ya que padece problemas de salud física y mental. La decisión final corresponde al Buró Federal de Prisiones (BOP), la agencia encargada de asignar el penal.

Cómo llegó Zambada a este juicio

Zambada llega a Estados Unidos el 25 de julio de 2024, cuando aterriza en un avión privado en el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, junto con Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”. La versión oficial estadounidense se limita a señalar que ambos son arrestados en ese momento. Sin embargo, la defensa de Zambada sostiene una historia distinta: aseguran que Guzmán López lo engaña con el pretexto de mediar un conflicto entre funcionarios de Sinaloa, y que después lo golpean, lo atan y lo suben por la fuerza a la aeronave.

Esa versión sobre un supuesto secuestro nunca se resuelve del todo durante el proceso, porque el juicio en Brooklyn se concentra en los delitos que Zambada admite y no en las circunstancias exactas de su llegada a Estados Unidos.

Semanas antes de la sentencia, la defensa envía una carta al juez Cogan en la que Zambada acepta formalmente la condena y reconoce que, con los cargos que enfrenta, de cualquier forma pasaría el resto de su vida en prisión. Su abogado, Frank A. Pérez, aclara que no negocian ningún tipo de colaboración con las autoridades para obtener beneficios, a diferencia de otros capos mexicanos que sí aceptan cooperar a cambio de reducir su condena.

Lo que dijo Zambada en la etapa final del juicio

Durante la audiencia, Zambada toma la palabra y lee una carta en español. Pide perdón a las víctimas y asume la responsabilidad de sus actos: “No puedo cambiar lo que hice, pero sí asumir responsabilidad”, dice ante el tribunal. Insiste en que no se declara culpable para ocultar nada, sino porque reconoce que actuó mal.

El capo también dirige un mensaje a las nuevas generaciones y pide que termine la violencia que su organización desató en México: “Elijan un camino diferente. No hay futuro en la violencia. Solo lleva a la cárcel y a la muerte”, advierte. Y agrega: “Nadie gana en este tipo de guerra”.

El fiscal Joseph Nocella Jr. responde con dureza tras la sentencia: asegura que Zambada recibe “el castigo que merece” y que tiene las manos manchadas por décadas de violencia y muertes en distintos países.

Sus nexos en México: sobornos, protección política y medio siglo de operación

Un año antes de esta sentencia, Zambada admite en corte que sobornó durante décadas a políticos, policías y funcionarios mexicanos para proteger las operaciones del Cártel de Sinaloa. Esa confesión reabre en México el debate sobre la protección oficial que recibió el crimen organizado a distintos niveles de gobierno durante más de 40 años.

Fiscales estadounidenses describen a Zambada como responsable de una destrucción sostenida durante casi medio siglo, con impacto directo en la violencia, la corrupción y el consumo de drogas dentro de México y en otros países. Su detención, además, desata una fractura violenta dentro del propio Cártel de Sinaloa que hasta hoy no se detiene.

Qué pasará con el liderazgo que dejó en México

La captura de Zambada en julio de 2024 abre una guerra interna que continúa dos años después. Su hijo, Ismael Zambada Sicairos, alias “El Mayito Flaco”, toma el mando de la facción conocida como “La Mayiza” y la enfrenta contra “Los Chapitos”, el grupo liderado por los hijos de “El Chapo” Guzmán, a quienes acusan de haber entregado a su padre.

El conflicto deja miles de muertos y cientos de desaparecidos en Sinaloa, según reportes de organizaciones especializadas en seguridad. Un informe del International Crisis Group, publicado apenas este mes, documenta al menos cuatro facciones activas y más de 20 células, además de nuevas alianzas con otros grupos criminales. Ese mismo informe describe a “La Mayiza” como el bando que hoy controla la mayor parte de Culiacán, tras recuperar terreno que antes dominaban “Los Chapitos”.

Con Zambada condenado y fuera de circulación de forma definitiva, su liderazgo formal ya no regresa a México. Pero la estructura que dejó no desaparece: su hijo mantiene el control operativo de “La Mayiza”, mientras el gobierno mexicano insiste en que la capacidad de fuego de ambas facciones se redujo, aunque reconoce que el conflicto sigue sin resolverse. La cadena perpetua de “El Mayo” cierra un capítulo judicial en Estados Unidos, pero no cierra la disputa por el control del Cártel de Sinaloa dentro de México.

Fuentes consultadas

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