Agencias.- Chuck Norris, quien encauzó sus habilidades cinta negra en artes marciales en una duradera carrera como actor que dejó poco impresionados a los críticos de cine, pero hizo las delicias de millones de fans que saboreaban sus triunfos de chico bueno y sus reflexiones de galleta de la fortuna, murió el jueves. Tenía 86 años.
Su muerte fue anunciada por su familia a través de su cuenta oficial de Instagram. Fue hospitalizado el jueves en Hawái tras sufrir una urgencia médica, dijo la familia, que no dio más detalles.
Como actor, Norris era muy consciente de que nadie iba a tomarlo por un Henry Fonda o un Laurence Olivier de su tiempo. En la mayoría de sus películas y en Walker, Texas Ranger, serie de televisión que se emitió de 1993 a 2001, interpretaba a un guerrero que acude al rescate no con palabras ni armas, sino con patadas giratorias en reversa y otras técnicas que lo habían convertido en un destacado practicante de artes marciales.
«Interpreto al hombre en el coliseo que es empujado contra la pared y se ve obligado a abrirse paso a golpes», dijo en una ocasión al San Francisco Chronicle. Y así lo hizo, película tras película.