Por Viviana Erika Solorio*
Tratados internacionales y el artículo 4, párrafo 6, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dejan en claro que el acceso al agua para tener una vida digna es un derecho humano, y en el territorio mexicano, es responsabilidad del Estado cumplir con esta obligación.
La justicia social es imperante y ningún político, empresario, ni gobernante, debe vulnerar los derechos humanos fundamentales de la población. No debe existir el retroceso en el raquítico avance del desarrollo sostenible; mientras millones de personas viven en la pobreza y pobreza extrema; sin agua.
Unas mejores condiciones de agua, saneamiento e higiene podrían salvar la vida de 1,4 millones de personas al año (OMS, 2023) y evitaría la muerte diaria de 1.000 niños menores de 5 años (OMS/UNICEF 2023).
¡El abuso de poder tiene que erradicarse!
La justicia social y el agua – Por el #BienComún – Opinión
Estamos hartos como sociedad de que las autoridades sigan burlándose de las y los gobernados, prometiendo mejoras, enviando iniciativas de ley para dar más años de prisión a los individuos que cometen actos delictivos, pero desde sus trincheras violan derechos humanos. Su falta de conocimiento o ignorancia no los exime.
La urgente atención al cambio climático a nivel mundial, la apremiante necesidad del crecimiento económico y la meta para alcanzar el desarrollo sostenible, sufren de forma grave afectaciones por escasez de agua a nivel nacional e internacional.
Las niñas, niños, adolescentes, jóvenes, mujeres y hombres necesitan lavarse las manos, alimentarse sanamente, bañarse, asearse, estudiar y practicar deporte, además; las niñas, adolescentes y mujeres necesitan salud durante la menstruación, y las mujeres una maternidad digna. Todo lo anterior requiere agua.
Nos cuentan que el diputado de Morena, Gilberto Herrera Ruíz, exigió a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), cancelar al diputado del PRI, Mario Calzada, todas las concesiones para uso de líquido para riego agrícola en Querétaro, ya que como lo evidenció la presidenta Claudia Sheinbaum, “ocupaba el agua para un campo de polo, mientras la gente de un lado no tiene agua”.
Herrera Ruíz, legislador por Querétaro, lamentó que las comunidades vecinas a estos complejos de lujo están sin líquido o reciben el servicio por tandeo, mientras que los políticos de antaño, tienen agua para regar sus campos de golf, de polo, y de paso abastecer complejos residenciales que cuentan hasta con lagos y albercas.
El abuso de poder por parte de algunos políticos dedicados a la politiquería es una constante en México, no entienden que el poder es para servir y no para servirse. Millones de personas se encuentran en la indefensión.
*Activista de derechos humanos. Mtra. Administración y Públicas con Enfoque en Gestión .