Washington, Estados Unidos.- El Departamento de Defensa de Estados Unidos adjudicó a Lockheed Martin un contrato por 4 mil 761 millones de dólares para la producción de misiles interceptores PAC-3, en una señal del creciente esfuerzo de Washington por reabastecer sus arsenales en medio de la guerra contra Irán.
El acuerdo, de precio fijo, contempla no solo la fabricación de los misiles, sino también servicios técnicos, equipo, planificación y gestión asociados. La producción se llevará a cabo en al menos 15 instalaciones dentro de Estados Unidos y se extenderá hasta el 30 de junio de 2030, con financiamiento del año fiscal 2026 que incluye recursos del Ejército y un fuerte componente de ventas militares al extranjero.
Impulsa Trump gasto militar en misiles
La compra se produce en un contexto de presión operativa para las fuerzas estadounidenses. El uso intensivo de sistemas de defensa aérea ha evidenciado una paradoja estratégica: misiles de hasta 4 millones de dólares están siendo utilizados para interceptar drones de apenas 20 mil, acelerando el consumo de municiones en una guerra que analistas describen como de desgaste.
En paralelo, el conflicto ha puesto bajo escrutinio el uso de armamento estadounidense. Investigaciones recientes señalan que misiles de precisión como los PrSM,también desarrollados por Lockheed Martin, habrían sido empleados en ataques en la ciudad iraní de Lamerd, donde murieron al menos 21 civiles. Este tipo de armamento utiliza fragmentación preformada que amplía su capacidad destructiva en zonas urbanas, aunque el Pentágono ha rechazado estas conclusiones.